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Mujer Nueva
Aborto Preguntas y Respuestas (Dr. Willke)

Dr. Jack C. Willke
Hayes Publishing CO.
Cincinnati, Ohio, USA.

PARTE I ' HISTORIA DEL ABORTO

¿Qué pensaba en el pasado?
Dos días infames en los Estados Unidos.
La decisión de la Suprema Corte y los intentos de revertirla.

Parte II ' EL ABORTO

Los abortos: Cómo se realizan
Complicaciones físicas inmediatas e información no proporcionada
Complicaciones físicas tardías: la madre
Complicaciones físicas tardías: el bebé
Salud mental

HISTORIA

" ¿Qué se pensaba en el pasado?

EN EL MUNDO ANTIGUO, EL ABORTO NO ERA FRECUENTE: EL INFANTICIDIO, EN CAMBIO, SE PRACTICABA AMPLIAMENTE.

¿Por qué ocurría esto?
Porque el aborto era muy a menudo fatal para la madre. Había solamente dos métodos conocidos. Uno de ellos consistía en dar ciertos venenos a la madre con la esperanza de que el niño no nacido muriera (pero frecuentemente también moría la madre). El otro método consistía en ejercer violencia física sobre el abdomen de la madre para inducir el aborto, lo cual a veces producía lesiones mortales en ella.

¿Y entonces?
Casi universalmente, se deba a luz el niño y, si no era deseado, se lo mataba. El aborto era raro; el infanticidio, frecuente.

¿Qué establecían las leyes?
La Iglesia cristiana primitiva se mostraba muy positiva en esta cuestión (véase Cap. 22). Mientras los Padres de la Iglesia debatían acerca de criaturas concebidas y no concebidas, del alma, etc., simultáneamente condenaban en forma absoluta el aborto y el infanticidio. El castigo por el pecado del aborto alcanzaba a siete años, o más, de penitencia pública.

Estas penitencias era más rigurosas para el caso de abortos posteriores al momento en que el feto daba sus primeras señales de vida, dado que la creencia mayoritaria era que la vida no comenzaba hasta después de ese momento.

¿Qué es vivificación?
Originalmente se refería al momento de la "formación", porque entonces era cuando presumiblemente el alma era creada. Más adelante pasó a indicar el momento en que la madre "percibía la vida", que es el significado actual. A medida que las leyes eclesiásticas dejaron paso a las leyes civiles, la ley inglesa también condenó todo aborto, como un delito menor antes de la vivificación, y como un acto criminal después. Esto era así porque los científicos "sabían" que el bebé aún no estaba vivo antes de ese momento. Después de la vivificación, o cuando la madre "percibía vida", se "sabía" que la vida estaba presente y por ello los abortos tardíos se castigaban con severidad. Cuando "la vida venía al niño", el niño "llegaba a la vida", cuando la madre "percibía vida" o "sentía las patadas del bebé", entonces esa vida recibía total protección de la ley.

¿Cuándo consideraban que comenzaba la vida humana?

En las épocas primitivas, existían muchas teorías acerca del comienzo y el desarrollo de la vida humana. La mayoría de los científicos "sabían" que el hombre plantaba la totalidad de ese nuevo ser en el seno nutritivo de su esposa. A partir de esa creencias surgieron los términos agrarios como "plantar la semilla", "fértil", "estéril", etc.
Con la introducción del microscopio se descubrieron los espermatozoides (Hamm, en 1677) y se comprobó que esos espermatozoides se asemejaban a minúsculos renacuajos, y en modo alguno a "pequeños hombrecitos". Aún así, los libros de esa época mostraban el dibujo de un hombrecito arrollado en el interior de la cabeza del espermatozoide, porque "se sabía" que estaba allí. A esto se le llamaba "homúnculo".

A medida que se aumentó la potencia de los microscopios, poco a poco se fue haciendo evidente que debía existir otra explicación para el comienzo de la vida. ¿Es que la mujer contribuiría, en alguna medida, a la conformación de esta nueva criatura?
Pero pocos abortistas eran castigados. ¿Por qué ocurría esto?
Para demostrar el delito del aborto, es necesario: a) probar que la mujer estaba embarazada, y b) probar que esa acción produjo la muerte del bebé.

Hasta épocas recientes, la única prueba absoluta de embarazo era la posibilidad de percibir movimientos fetales y/o de escuchar el corazón del feto, lo cual ocurría al alcanzarse el cuarto o quinto mes. Después del aborto, la única prueba de que había existido un embarazo consistía en exhibir el cuerpo del bebé, es decir, el cuerpo del delito, el cual rara vez estaba disponible como evidencia. Debido a la incapacidad de probar que había existido realmente un embarazo temprano, por lo común el delito no podía ser demostrado.

¿Pero los abortos eran comunes en el siglo XIX?
"En algún momento después de 1750, se introdujo un nuevo procedimiento para inducir el aborto. Se trataba de un importante innovación tecnológica", que consistía en insertar objetos en la cavidad del útero a través del cuello uterino.
Implicaba, asimismo, peligros importantes para la madre, pero era tanto más seguro que los viejos y más letales métodos, que lo reemplazó, y a partir de este momento el infanticidio se transformó en un hecho raro.

Los abortos, entonces ¿aumentaron en el siglo XIX?
Sí, en gran proporción. De hecho, se hicieron muy frecuentes.
Pero en 1827 Karl Ernest Von Baer, en una publicación científica, postuló que tanto el hombre como la mujer contribuían a un proceso que se llamaba concepción. La de este autor fue la primera descripción precisa del proceso de la concepción. Este fenómeno fue observado por Martin Berry, en 1843, en un conejo, pero no pudo ser corroborado en un ser humano hasta muchos años más tarde.
Para década de 1850, la comunidad científica y médica mundial había llegado a aceptar plenamente el hecho de que el hombre y la mujer contribuían por mitades a la creación de la nueva criatura humana. Este fenómeno recibió el nombre de concepción o fertilización, y significó un estímulo para la acción antiabortista de los miembros de la comunidad médica.

¿Existía en esos tiempos algún movimiento anti-aborto?

A medida que el aborto se iba haciendo más frecuente, la comunidad médica, paralelamente, iba tomando conocimiento de las nuevas verdades científicas recientemente descubiertas, en el sentido de que la vida humana comenzaba con la fertilización. Es esta época, miembros de la American Medical Association (AMA) empezaron a acercarse a las legislaturas estatales para informar y dar testimonio sobre estos hechos científicos.

"En 1859, la AMA señaló, a modo de protesta, que la distinción en términos de vivificación le concedía al feto derechos "para propósitos civiles, pero que en lo relacionado con su vida todavía le negaba toda protección". La AMA reclamaba contra esta "indisculpable destrucción de la vida humana", exhortaba a los legisladores estaduales para que revisasen sus leyes sobre el aborto, y solicitaba a las sociedades estaduales de médicos que "ejercieran presiones sobre el tema".

Para 1871, el informe de la AMA resumía sobre el aborto: "el tema que estábamos tratando era el de la vida humana". A medida que a los legisladores estaduales se les informaba sobre los nuevos conocimientos científicos, en el sentido de que la vida humana no comenzaba con la vivificación, sino con la concepción, las leyes fueron modificadas. Uno tras otro, cada estado dejó establecido que la vida humana debía ser igualitaria y enteramente protegida por la ley, no desde el momento de la vivificación sino desde su comienzo real: la concepción.

¿Cuándo se aprobaron las nuevas leyes estaduales?
Originalmente, las colonias norteamericanas, y con posterioridad los estados, se regían por las leyes inglesas del derecho consuetudinario. Connecticut aprobó la primera ley estadual separada en 1821. Para 1860, el 85% de la población vivía en estados que, a través de nuevas leyes, prohibían claramente el aborto.

Además de definir el aborto como claramente ilegal, estas leyes, junto con aquellas aprobadas después de la Guerra Civil, hicieron que este delito ya no fuera castigado desde la época de la vivificación, sino desde el momento de la concepción. Esto se hizo, fundamentalmente, para proteger la nueva vida humana.

Pero los partidarios del aborto sostienen que existían otras razones más importantes para ello.

Cyril Means, profesor de derecho y asesor legal de la Asociación Nacional para la Derogación de las Leyes contra el Aborto, escribió dos libros en los que sugería que las leyes habían sido aprobadas para proteger la salud de la madre. (En esa época, todas las intervenciones quirúrgicas eran peligrosas, pero ninguna otra estaba prohibida.)

El juez Blackman, al redactar la decisión de Roe c/Wade de la Suprema Corte, citó a Means en cuatro oportunidades, haciéndose eco de su pensamiento. Esta versión de la historia del aborto mereció severísimas críticas.

Para oponerse a esto, las fundaciones Ford y Rockefeller patrocinaron un importante estudio que fue realizado por James Mohr, cuyo libro, Abortion in América (Oxford University Press. 1978), resultó una versión más sofisticada de la misma tesis. La investigación histórica de Mohr informaba hechos sólo a partir de 1800, ignoraba los anteriores, y agregaba otras razones.

Estas últimas incluían la inquietud por la declinación de la tasa de la natalidad en la comunidad anglosajona blanca protestante y la preocupación de los miembros de la AMA por la competencia de otros practicantes de la medicina.

¿No eran válidas estas razones?
El profesor Joseph Dellapenna y otros han desacreditado prácticamente por completo estas tentativas de reescribir la historia. La principal razón fue que, que con toda claridad, la intención de quienes redactaron las leyes fue proteger la vida humana desde su principio biológico.

¿Qué es, entonces, lo que establecía estas nuevas leyes estatales?
Sin excepción, todos los estados de los EE.UU., para mediados o fines del siglo XIX, protegían ala criatura no nacida desde el comienzo de su vida en la concepción hasta el nacimiento. En cuanto a los abortistas, si se demostraba su culpabilidad, eran castigados. Por ejemplo, en los registros de la Prisión Clintos, de Schenectady, NY, en marzo de 1878, consta el descargo de un tal Thomas Weed, con la acotación: "Al Dr. Weed, conspicuo abortista, 6 años y 4 meses por el delito de aborto".

¿Se castigaba a la mujer?
Los estudios definitivos sobre este tema permitieron desmentir la propaganda de Planned Paterthood que sostenía: "La mujer que abortaba podía ser procesada por asesinato".

Analizando doscientos años de historia de las leyes, el Centro Norteamericano de Bioética llegó a la siguiente conclusión: "No se encontraron evidencias que apoyaran la idea de que las mujeres eran enjuiciadas por haberse sometido a o solicitado un aborto. El cargo de que un aborto espontáneo pudiera terminar en un juicio criminal es similarmente insostenible. No existe casos documentados de enjuiciamiento de tales mujeres por asesinato o por alguna otra especie de homicidio: ni tampoco existe evidencias de que, en aquellos estados donde existen disposiciones que permitan el enjuiciamiento de mujeres por haber procurado un aborto, esas leyes alguna vez fueran aplicadas. Las cortes, en su gran mayoría, se mostraron reticentes en implicar a la mujer aun de un modo secundario, bajo cargos de complicidad y de conspiración. Incluso en aquellos raros casos en lo que un abortista lograba que la corte admitiera la complicidad de la mujer, no se presentaron cargos contra ella. En pocas palabras, las mujeres no eran enjuiciadas por aborto. Los abortistas sí. Las afirmaciones de Planned Parenthood y de otros grupos "pro-elección" carecen de bases fácticas. Si se tiene en cuenta la tendencia de los jueces norteamericanos a basarse en la jurisprudencia previa, es improbable que la ejecución de futuras sanciones criminales relacionadas con el aborto se aparte sustancialmente de los criterios en el pasado".

En una eventual enmienda para la Vida Humana, ¿se castigaría a la mujer?

No conocemos un solo líder "pro-vida" o "pro-aborto", o un líder religioso, o un congresista, o un representante estadual, que quisiera algo por el estilo. La madre es la segunda víctima, y necesita ayuda y amor, no castigo. No, la mujer no va a ser castigada en una Enmienda para la Vida Humana. ¿Y el abortista?. El abortista merece ser castigado y, como en épocas anteriores, muy probablemente lo será.

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" Dos días infames en los Estados Unidos.

El 6 de marzo de 1857, la Suprema Corte de los EE.UU., finalmente arribó a una decisión acerca de una cuestión muy conflictiva que durante muchos años había perturbado a los ciudadanos norteamericanos. En una decisión que marcó un hito, la Corte dictaminó de una vez y para siempre que los negros no eran "personas" legales de acuerdo con la Constitución de los EE.UU. Un esclavo era propiedad de su dueño y podía ser comprado y vendido, usado, e incluso muerto por el dueño a voluntad de éste. El fallo era definitivo. Lo había decidido la más alta corte del País.

Aquellos que se oponían a la esclavitud protestaron, pero se encontraron con esta réplica. "¿De modo que Uds. se oponen a la esclavitud? ¿La encuentran contraría a sus convicciones morales, religiosas y étnicas?. Bien: Uds. no están obligados a poseer un esclavo, pero tampoco pretendan imponer su moral al propietario de un esclavo. El tiene derecho a elegir poseer un esclavo. La Suprema Corte ha hablado. La esclavitud es legal".
Pero no lo fue por mucho tiempo. Terminar con la esclavitud costó una sangrienta guerra civil, y fueron necesarias las enmiendas 13ª., 14ª.y 15ª. de la Constitución para garantizar por ley la libertad, los derechos civiles y el derecho al sufragio. Desde un punto de vista socioeconómico, sin embargo todavía estamos bregando por una plena igualdad.

Mucho tiempo después, el 22 de enero de 1973, la Suprema Corte de los EE.UU. finalmente arribó a una decisión acerca de una cuestión muy conflictiva que durante muchos años había perturbado a los ciudadanos norteamericanos. En una decisión que marcó un hito, la Corte dictaminó de una vez y para siempre que los seres humanos no nacidos no eran "personas" legales de acuerdo con la Constitución de los EE.UU. Un bebé no nacido era propiedad de su dueño (la madre) quien podía solicitar que ese bebé fuera muerto por razones de salud (problemas sociales). Esto podía llevarse a cabo en cualquier momento del embarazo hasta el nacimiento. El fallo era definitivo. Lo había decidido la más alta corte del país.
Aquellos que se oponían al aborto protestaron, pero se encontraron con una réplica que parecía un eco de la de los días de la esclavitud. "¿De modo que Uds. se oponen al aborto? ¿Lo encuentran contrario a sus convicciones morales, religiosas y éticas?. Bien: Uds. no están obligadas a practicarse un aborto, pero tampoco pretendan imponer su moral a la madre (la propietaria). Ella tiene el derecho de elegir hacerse un aborto. La Suprema Corte ha hablado. el aborto es legal".

¿Pero no por mucho tiempo? Esto ocurrió hace más de 10 años. La meta a lograr es una enmienda constitucional o una revocación por la corte, pero este objetivo, aparentemente, se halla bastante alejado para nosotros. No obstante, el movimiento pro-vida sigue creciendo. Es, en la actualidad, el más grande movimiento de este tipo en la historia de nuestra nación.

Antes, la discriminación se hacía sobre la base del color de la piel. Hoy, sobre la base de la edad y el lugar de residencia (el útero).

Esclavitud Aborto

Dred Scott 1875

Decisión 7-2

Negros no personas
Se los puede vender, comprar y matar

Abolicionistas no deberían imponer criterios morales sobre propietarios de esclavos

Esclavitud es legal
Roe c/Wade 1973

Decisión 7-2

No nacidos no personas
Se los puede tener o matar

Miembros de grupos provida no deberían imponer criterios morales sobre la madre

El aborto es legal

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" La decisión de la Suprema Corte y los intentos de revertirla.

PARA MEDIADOS DEL SIGLO DIECIOCHO, TODOS LOS ESTADOS HICIERON ESTRICTAS SUS LEYES, TRASFORMAR AL ABORTO -A PARTIR DEL MOMENTO DE LA FECUNDACIÓN- EN UN SERIO DELITO.

¿Cuándo fue que las leyes cambiaron nuevamente?

. Durante más de 100 años, y hasta 1967, todos los estados protegieron plenamente la vida humana desde el momento de la concepción, excepto cuando existía peligro para la vida de la madre. Luego se aprobó, en Colorado, la primera ley permisiva sobre el aborto.
. En Junio de 1970, cuando Nueva York aprobó la primera ley de aborto a solicitud (hasta la 24ª. semana), se transformó en el 16º estado que autorizaba el aborto.
La mayoría de los restantes lo había autorizado sólo por motivos muy restringidos.
. En los siguientes dos años, solamente un Estado más legalizó el aborto (Florida, como consecuencia de una orden de la corte), mientras que otros 33 estados debatieron la cuestión en sus legislaturas. Estos 33 estados votaron contra la posibilidad de permitir el aborto por cualquier otro motivo que no fuera el de salvar la vida de la madre.
. En abril de 1972 Nueva York derogó la ley que había votado, pero el Gobernador Nelson Rockefller interpuso su veto y la ley se mantuvo vigente.

¿Qué ocurrió con las cortes estaduales?

Hacia fines de la década de 1960 y a principios de la de 1970, los partidarios del aborto recusaron la constitucionalidad de las leyes que prohibían el aborto en la mayoría de los estados. En aproximadamente la tercera parte de los casos, tales leyes fueron declaradas inconstitucionales y como consecuencia de esto se permitieron diversos grados de abortos. (En la mayoría de estos casos se trataba de estados que ya habían legalizado el aborto en sus legislaturas.) Las restantes cortes estaduales (dos terceras partes) dictaminaron, en cambio, que las leyes existentes eran constitucionales.

¿Y a continuación hubo referendos?

Sí. Después de que las tentativas de los partidarios del aborto fueran neutralizadas en las legislaturas y en los tribunales, intentaron referendos en dos estados(abortos a solicitud hasta la 20ª. semana)durante las elecciones de Noviembre de 1972.

. En Dakota del Norte, donde solamente el 12% de la población es católica, el 78% votó contra el aborto.
. En Michigan, un estado industrial (donde las encuestas previas daban un 60% pro-aborto), el 63% votó contra el aborto.

¿La tendencia se había invertido?

Sí. Parecía obvio que la mayoría de las personas no querían el aborto. No obstante esto, el 22 de Enero de 1973 la Suprema Corte emitió su conocido fallo.

¿En qué consistió este fallo?

Termina con todas las leyes contra el aborto que, de una manera u otra, habían protegido a los bebés no nacidos. El fallo legalizó el aborto en los 50 estados del país, durante los nueve meses del embarazo, y por razones sociales y económicas.
. Creó un nuevo derecho constitucional básico para las mujeres dentro del derecho a la privacidad, que la Suprema Corte había instituido solamente unos años antes. Este derecho a la privacidad era "suficientemente amplio como para abarcar el derecho de la mujer de terminar con su embarazo".
. Dejaba establecido que la ley sólo protegía a "personas" legales, y que "la condición de persona legal no existe antes del nacimiento".
. Otorgó al Estado "un interés prioritario en la protección de la salud de la mujer embarazada".

El fallo establecía:

. No había restricciones legales de ningún tipo para el aborto realizado en los primeros tres meses del embarazo.
. No había restricciones desde esta época hasta el momento de la viabilidad, excepto las necesarias para proporcionar mayor seguridad a la madre durante el procedimiento.
. El aborto era permitido hasta el nacimiento si un médico autorizado lo consideraba necesario para preservar la "salud" de la madre.

¿Cómo definía "salud" la Suprema Corte de los EE.UU.?

La corte establecía que el aborto podía ser practicado: "...a la luz de todos los factores -físicos, emocionales, psicológicos, familiares y de edad de la madre- considerados relevantes para el bienestar de la paciente. Todos estos factores pueden relacionarse con la salud".

La maternidad, o el nacimiento de nuevos hijos, pueden imponer a la mujer una vida y un futuro penosos. Puede existir el riesgo inminente de un daño psicológico. La salud física y mental puede ser sobrecargada por el cuidado de los niños. También debe considerarse la situación afligente de todos aquellos relacionados con el niño no deseado, y de modo similar, debe tenerse en cuenta el problema de incorporar un niño a una familia que ya es incapaz, por motivos psicológicos o de otra índole, de proporcionarle cuidado. En otros casos puede tratarse de las renovadas dificultades y el estigma persistente de las madres no casadas. Todos estos son factores que la mujer y el médico responsable habrán de analizar en el curso de la consulta".

¡Pero estas son razones sociales, no de salud!

Exactamente. La Suprema Corte definió específicamente la palabra "salud" de modo tal que incluyera una amplia gama de problemas sociales y económicos, que debía juzgar la misma madre. Además, prohibió específicamente a cualquier Estado que se opusiera a un aborto motivado por tales causas en cualquier momento del embarazo hasta el nacimiento, si la madre podía encontrar un médico que llevara a cabo el procedimiento.

¿Entonces los EE.UU. tienen el aborto a solicitud hasta el nacimiento?

Correcto. Esta es la situación legal.

¿Qué opiniones autorizadas se conocen sobre esta situación?

El Presidente Reagan, en su libro sobre el aborto, declaró lo siguiente: "Nuestra política del aborto a solicitud durante los nueve meses del embarazo, vigente en todo el país, no fue ni votada por nuestro pueblo ni promulgada por nuestros legisladores".

De modo similar, el informe oficial del Comité Judicial del Senado de los EE.UU. expedido después de extensas deliberaciones relacionadas con la enmienda (pro-vida humana) propuesta por los senadores Hatch y Eagleton, llegó a la siguiente conclusión:
"Por tanto, el Comité (Judicial) advierte que hoy, en los EE.UU., no existen barreras legales significativas de ningún tipo para que una mujer logre que se le practique un aborto por cualquier razón y en cualquier momento del embarazo.

¿De qué modo la Corte justificó su decisión?

Parece obvio que la Corte encaró la cuestión claramente convencida de que "la mujer debía tener este derecho", y consecutivamente trató de justificarlo.
Los miembros de la Corte admitieron que la decisión adoptada no se encontraba en la Constitución, pero sostuvieron que se hallaba implícita.

Y específicamente, ¿cuál era la justificación?

El aspecto más devastador fue que los miembros de la Corte, aun no sabiendo en qué momento comenzaba la "vida", decidieron, en relación con este ser humano vivo y en crecimiento, retirarle toda protección sobre la base de la edad y del lugar de residencia (el útero materno).
Los miembros de la corte justificaron esta violación de los derechos civiles por entender que el feto aún no había alcanzado "la capacidad de desarrollar una vida significativa", de que la criatura no era "una persona en todo el sentido de la acepción" (la bastardilla es del autor).

En la mayoría de los primeros proyectos de ley sobre eutanasia (voluntad de vivir, morir con dignidad), el exterminio posterior al nacimiento se justificaba cuando el paciente ya no era capaz de desarrollar una vida "significativa".

La Corte fundamentó el derecho al aborto en el derecho a la privacidad. ¿Qué se puede decir del derecho de una mujer a la privacidad de su propio cuerpo?

Supóngase que el lector estuviera fuera de una casa y desde allí advirtiera que una madre, en el interior, está dándole una golpiza a su hijo, con riesgo incluso, de provocarle la muerte. ¿Qué haría, como ciudadano, en estas circunstancias? ¿Respetaría la privacidad de ese hogar? ¡Por supuesto que no!. Lo que haría es entrar de cualquier manera para socorrer al niño. Así, por atacar a otra persona y maltratarla, la madre, en este caso, pierde su derecho constitucional a la privacidad. La misma analogía se aplica al aborto. El derecho del niño a vivir es prioritario e invalida cualquier derecho que la mujer pudiera tener a la privacidad de su propio cuerpo.

Pero una mujer realmente tiene derecho a su propio cuerpo.
¿No constituye el niño, por lo menos en las primeras etapas del embarazo, parte del cuerpo de la madre?
El apéndice de una mujer, que obviamente forma parte de su cuerpo, pude ser extirpado cuando existan razones que lo justifiquen. Las células de la apéndice, sin embargo, tienen idéntico código genético que el de cualquier otra célula del cuerpo de la madre. Tales células son, por este motivo, una parte innegable de su organismo.
Ni el óvulo unicelular fertilizado, ni posteriormente, el embrión humano que se desarrolla dentro el útero, puede ser considerados, por más esfuerzo que se haga, como parte del cuerpo de la madre. Este nuevo ser humano tiene un código genético por completo diferente del de las células de la madre. El bebé es, en verdad, un ser humano en desarrollo completamente separado, y nunca puede ser considerado como parte del cuerpo humano de la madre.
¿Tiene derecho la mujer a ser dueña de su propio cuerpo?. Sí. Pero esto no es parte de su propio cuerpo. Es del cuerpo de otra persona.

¿Después de esto la Suprema Corte se expidió acerca de otros casos similares?
Sí. Los principales fueron:
- La necesidad de obtener consentimiento del esposo o de los padres fue declarada inconstitucional. También se declaró inconstitucional la prohibición de realizar un aborto médico por envenenamiento salino.
- Viabilidad es lo que el médico dice que es.
- El estado no está obligado a aportar fondos para "abortos médicamente necesarios de personas pobres".
- No se requiere que la mujer reciba información antes de que dé su consentimiento. Es inconstitucional un período de espera. La hospitalización obligada para abortos en el segundo trimestre del embarazo es inconstitucional. La disposición humanitaria de los restos del feto es incondicional.
- La información previa al consentimiento es inconstitucional.

El juez Principal Warren Burger, quien había votado a favor en la decisión de la Suprema Corte del caso Roe c/Wade y en la mayoría de los casos posteriores que se acaban de enunciar, modificó su posición y comenzó a hacerlo en contra, señalando: "Todos los miembros de la Corte que tuvieron participación en el caso Roe rechazaban la idea de un aborto a solicitud. Sin embargo, la opinión de la Corte hoy claramente socava ese importante principio, y con pesadumbre debo admitir que algunas de las inquietudes de los jueces disidentes en el caso Roe, al igual que otras mías de las cuales dejé constancias por separado, se han transformado en realidades... Al parecer, ya hemos llegado al punto en el cual el aborto puede realizarse simplemente a pedido. Si el estatuto aquí en discusión fuera invalidado, ese "pedido" ni siquiera debería ser el resultado de una elección con información previa proporcionada por el médico".

¿Existe algún requisito legal absoluto?
Hay tres. La mujer debe solicitarlo, un médico autorizado debe aceptar realizarlo, y el niño no nacido todavía debe estar vivo en el útero.

¿Puede el Congreso de los EE.UU. hacer algo al respecto?
¡Por supuesto que sí! Cada vez más, el Congreso de los EE.UU. ha ido aprobando resoluciones pro-vida destinadas a:
. interrumpir la asignación de fondos federales para abortos en mujeres sin recursos (enmienda Hyde);
. interrumpir la asignación de fondos federales para abortos bajo el Federal Employees Health Insurance;
. interrumpir acciones legales pro-abortos por parte de abogados gubernamentales;
. limitar la experimentación en fetos;
. interrumpir la ayuda a terceros países para abortos;
. interrumpir los fondos para abortos en hospitales militares;
. asistir a mujeres embarazadas;
. excluir al aborto de la asistencia familiar planificada.

¿La decisión sólo puede ser revertida por una enmienda a la Constitución de los EE.UU.?
Sí, a menos que la Suprema Corte revirtiera su decisión.

¿Cómo podría aprobarse una enmienda de este tipo?
Existen dos formas. Para las últimas 16 enmiendas agregadas a la Constitución, la enmienda propuesta primero debía ser aprobada por ambas cámaras del Congreso de los EE.UU., con el voto de dos tercios de los legisladores. En la otra forma, usada para las primeras 10 enmiendas (la Declaración de Derechos), las enmiendas propuestas debían ser aprobadas primero por una Convención Constituyente. En ambos casos, la o las enmiendas propuestas debían ser rectificadas por las tres cuartas partes de los votos en las legislaturas estaduales.

¿Alguna vez se conseguirá terminar con el aborto a través de procedimientos legislativos?
Los líderes pro-vida son cada vez más optimistas a medida que transcurren los años. Existen, además, crecientes posibilidades de que la Suprema Corte pueda revertir la decisión en sí, a medidas que nuevos jueces vayan reemplazando a los anteriores miembros del tribunal.

¿La Suprema Corte ha revocado alguna vez sus decisiones?
¡Por cierto que sí! A lo largo de los más de 200 años de historia de los EE.UU la Corte ha revertido completamente, en más de cien oportunidades, importantes resoluciones que había adoptado con anterioridad.

¿Qué ocurriría si las decisiones de los casos Roe y Doe fueran revertidas por la Corte?
La situación legal retrogradaría a la existente antes de 1973. Nuevamente se haría posible otorgar derechos a los niños no nacidos. El nuevo derecho constitucional de la madre a abortar desaparecería.
La federalización del derecho de disponer el aborto dejaría de estar vigente, y cada estado recuperaría el derecho de legislar sobre el aborto a través de los correspondientes senadores y representantes electos.
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Parte II ' EL ABORTO

Los abortos: Cómo se realizan
Complicaciones físicas inmediatas e información no proporcionada
Complicaciones físicas tardías: la madre
Complicaciones físicas tardías: el bebé
Salud mental

" Los abortos: Cómo se realizan

Los abortos inducidos son de tres tipos en general:

- Aquéllos que invaden el útero desde abajo.
- Los que emplean drogas que matan al niño no nacido, para luego evacuar el útero por parto y alumbramiento.
- Los que invaden el útero desde arriba.

¿Qué es un aborto espontáneo?
Se habla de aborto espontáneo cuando el útero, por motivos naturales, entra en trabajo de parto en las primeras etapas del embarazo.

¿Por qué se produce esto?
No siempre se conoce la causa. Por lo general el bebé en crecimiento muere en consecuencia de alguna anomalía en su organismo o en la placenta, y con posterioridad a esto se produce el aborto espontáneo.

¿Esto es peligroso?
La mayoría de los abortos espontáneos podrían producirse sin problemas en el domicilio de la madre. A veces, sin embargo, se observa un sangrado exagerado o un vaciamiento incompleto del útero que obliga a una hospitalización, durante la cuál el cirujano deberá extraer los restos en descomposición de la placenta raspando el interior del útero con un instrumento romo. Aún cuando sea necesario recurrir a este procedimiento (llamado de dilatación y curetaje), rara vez se provoca daño a la madre dado que el cuello uterino (la abertura del útero) ya está ablandando y parcialmente abierto. En general no se encuentran porciones del bebé.

¿Qué son los abortos por vía baja?
Los hay de varios tipos:

" Extracción menstrual. Este es un aborto por succión muy temprano, que se lleva a cabo a menudo antes de que las reacciones de embarazo den positivo.
" Succión-aspiración. En éste método, el abortista primero debe paralizar el anillo muscular del cuello uterino (la entrada del útero) para después dilatar esa entrada. Esto es difícil porque el cuello está duro o "verde", no en condiciones de abrirse. A continuación introduce un tubo hueco de plástico, que tiene un borde afilado en su extremo, en el interior del útero. Por medio de la succión, el cuerpo del bebé es desgarrado en fragmentos. Seguidamente, el abortista corta y separa las profundas raíces de la placenta de la pared interna del útero y recoge los fragmentos por succión, colocándolos en el interior de un frasco (véase lámina en color). El aparato de succión es 29 veces más poderoso que una aspiradora doméstica.
" Dilatación y curetaje. Este procedimiento es similar al de la succión, excepto que el abortista utiliza una cureta (es decir, una especie de cuchillito de acero de hoja arqueada) con la cuál, introducida en el útero, cortará en pedazos la placenta y el bebé y raspará la superficie interna del útero para extraer los fragmentos y dejarlos caer en un recipiente. En general, el sangrado es profuso.
" Dilatación y evacuación. Este procedimiento se utiliza después de la 12va. Semana. Se necesita una especie de alicate porque tanto los huesos como el cráneo del bebé ya están calcificados. No hay anestesia para la criatura. El abortista introduce el instrumento en el útero, apresa una pierna y otra parte del cuerpo y, con movimiento de torsión, la arranca del cuerpo del bebé. Esta maniobra se repite las veces que sea necesario. La columna vertebral sebe ser quebrada, y el cráneo aplastado para poder extraerlos. El trabajo de la enfermera consiste en rearmar las distintas partes extirpadas para asegurarse de que todo el cuerpo ha sido extraído.

¿Éste procedimiento, además de bárbaro, no es peligroso?
Las dos cosas. Pero si bien es peligroso, un informe del Centro para el Control de las Enfermedades, dependiente del Departamento de Salud, Educación y Bienestar, consideró que aún así es más seguro que el de envenenamiento con solución salina o el de las prostaglandinas.
"Comparative Risks of The Methods of Midtrimester Abortion",
Morbidity and Mortality Weekly Report, Center for Disease Control,
Noviembre 26, 1976
En 1980, por ejemplo, alrededor de 100, 000 mujeres fueron sometidas a un aborto por el método de dilatación y evacuación, entre las semanas 13a. y 24a. de la gestación. De éstas, 500 sufrieron "serias complicaciones". No obstante esto, todavía se considero que el método "tenía menos riesgos en cuanto a morbilidad y mortalidad que los procedimientos de infusión".
MacKay et. Añ., "Safety of local vs. General Anesthesia for Second
Trimester D&E Abortions", Ob-Gyn, vol. 66, Nº 5, nov. 1985, p. 661.

¿Qué son los abortos por drogas?
El primero de los métodos usados ampliamente fué el del envenenamiento salino (amniocentesis salina). Se lo efectúa después de la 16a. semana. Para ello se inserta una aguja larga a través de la pared abdominal de la madre hasta la cavidad amniótica del bebé, donde se inyecta una determinada cantidad de solución salina concentrada. El bebé respira y deglute esta solución, se envenena, forcejea, y a veces experimenta convulsiones. Se requiere casi una hora para matar a la criatura. Cuando el procedimiento tiene éxito, la madre entra en trabajo de parto alrededor de un día después y da a luz a un bebé muerto.

¿Es realmente un envenenamiento?
Sí. El mecanismo de la muerte es una hipernatremia aguda o intoxicación salina aguda, con vasodilatación generalizada, edema, congestión, hemorragia, shock y muerte.
Galen et. al., "Fetal Pathology and Mechanism of Dearth in Saline
Abortion", Amer. Jour. Obst-Gym, 1974, vol. 120, pp. 347-355.

Algunas personas llaman "bebés al caramelo" a aquéllos muertos por envenenamiento salino, ¿por qué motivo?
La sal concentrada tiene un efecto corrosivo, y a menudo quema y arranca la capa externa de la piel del bebé, lo cuál deja en descubierto la superficie roja y luciente del tejido subcutáneo. La cabeza del bebé a veces se asemeja a una manzana al caramelo.
Algunos incluso han asimilado los efectos de este método a los del napalm sobre inocentes víctimas de guerra. Probablemente, el dolor ocasionado sea tan lacerante como el de estos últimos casos.

¿Existen otros abortos provocados por "drogas"?
Sí. El otro método utilizado ampliamente es el de las prostaglandinas. La primera forma de esta hormona humana que apareció en el comercio fué Prostin F2a, que se inyectaba en el saco amniótico del bebé. Fué aprovada por primera vez por la Administración de alimentos y Drogas de EEUU para "inducir el aborto en el segundo trimestre". A partir de ésta, la compañía Upjohn, fabricante del producto, lo comercializó bajo la forma de óvulos vaginales (Prostin F2) y de inyección intramuscular (Prostin 15M). La acción de ésta hormona consiste en producir un violento parto y alumbramiento, cualquiera sea el tamaño del bebé. Si ésta tiene suficiente edad como para resistir el traumatismo del parto, puede ser que nazca vivo, pero lo habitual es que sea demasiado pequeño para sobrevivir.
En uno de los artículos publicados, una de las complicaciones enumeradas era "el nacimiento con vida".
Upjohn es el primer laboratorio importante que ha abandonado la ética de producir solamente drogas que salvan la vida y ahora esta elaborando una cuya finlidad específica es matar. Por este motivo, muchos de los partidarios de movimientos Pro-vida han dejado de emplear sus productos, puesto que no quieren contribuir a sostener este tipo de compañías.
En 1985, Upjohn anunció el cierre de su unidad de investigación de prostaglandinas. En 1986, afirmó que no iba a comercializar su nuevo óvulo vaginal de "hágaselo usted misma". En 1987, retiró el Prostin F2a. del mercado.

¿Son seguras las prostaglandinas para la madre?
"... el uso de estos productos se asocia a una alta tasa de complicaciones (42.6%). Pocos riesgos en obstetricia son más predecibles que aquellos que amenazan a una mujer embarazada a la que se efectúa un aborto después de la 14a. semana.".
Duenhoelter y Grant, "Complications Following Prostaglandin F-2 Alpha
Induced Mid-trimester Abortion", Jour. Pbs-Gyn., septiembre 1985.

¿Qué es la RU- 486?
Es una droga que provoca el aborto, y se la toma después que la madre ha notado la primera falta menstrual. Su efecto consiste en bloquear el uso de una hormona nutritiva escencial para el bebé recientemente implantado, quien consecuentemente se marchita, muere y posteriormente se desprende.
Couzinet, et. al., "Termination of Early Pregnancy by RU-486
(Mifepristone)", New Engl. Jour. Med., vol. 315, Nº 25, dic. 18, 1986.

¿La RU- 486 es un contraceptivo?
No. No actúa previniendo la fertilización, ni l implantación a la semana de vida. La madre la ingiere solamente después de que ha faltado el primer periodo menstrual y cuando el bebé ya tiene por lo menos 14 días de vida. Deja de ser efectiva si han transcurrido de seis a ocho semanas.

¿Qué son los abortos por vía alta?
El más común es la histerotomía, es decir, una cesárea temprana. Consiste en abrir por medios qirúrgicos el abdómen de la madre y el útero, extraer el bebé y tirarlo con la placenta. Por lo general, este método se utiliza para abortos en embarazos avanzados.
Un abortista que empleo este método extrajo un péqueño bebé que respiraba, intentaba llorar y movía sus brazos y piernas... de modo que le tiró la placenta encima y lo sofocó. Otro procedimiento que utilizan los abortistas para terminar con la vida del bebé, es el de sumergirlo en un recipiente con agua. Otros seccionan el cordón umbilical cuando la criatura todavía está en el útero, con lo cuál el bebé se queda sin oxígeno. Luego de esperar unos cinco minutos - cuando el bebé ya ha muerto por sofocación - proceden a extraer el "producto del embarazo", tal como suelen llamar a esa pequeña criatura humana.

¿Qué se puede decir de los abortos destinados a salvar la vida de la madre?

Estas situaciones no se dan en el sofisticado terreno actual de la medicina. De producirse, corresponderían a verdaderos "abortos terapéuticos".
Si la vida de la madre estuviera realmente amenazada, un médico consciente intentaría salvar a ella y a la criatura. En los casos muy pero muy raros en que verdaderamente se requiera de una decisión de éste tipo, será necesario sopesar cuidadosamente cada una de las dos alternativas posibles (nótese que ninguna de las otras razones aducidas para decidir un aborto tiene en cuenta la vida humana).
En estas circunstancias, lo adecuado sería otorgar a la familia, y a las correspondientes autoridades médicas y éticas, el derecho de optar por aquello que consideren correcto. Por cierto que un médico ético intentará salvar ambas vidas, pero también es cierto que quizá se vea obligado a optar por una u otra. Las enmiendas sobre la vida humana que han sido propuestas hacen lugar a esta excepción.

¿La cirugía de un embarazo ectópico es un aborto?

Algunos autores sí la caracterizan como un aborto. Para el momento en que la mayoría de éstas intervenciones se realiza, el bebé en desarrollo está muerto y a menudo destruido por la hemorragia. Cualquiera que sea el caso, la intervención se lleva a cabo, básicamente, para salvar la vida de la madre. Esto debe considerarse como una práctica médica correcta porque el bebé no tiene posibilidades de sobrevivir.

Aún en el caso de que el cirujano extrajera un pequeño bebé todavía vivo de la trompa uterina, el movimiento Right to Life lo autorizaría, puesto que, en caso de no realizarlo, madre e hijo morirían. El bebé no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir y la operación permitiría salvar la vida de la madre. Si la tecnología médica estuviera suficientemente avanzada como para permitir extraer al bebé de su ubicación patológica y transplantarlo a la cavidad uterina, entonces la mayoría de las autoridades éticas afirmarían que esto es lo que se debe hacer. Sin embargo, dado que esto no es factible con la tecnología actual, la vida de esa pequeña criatura se perderá.

¿Y en el caso en que se necesite extirpar o tratar un útero en gestación traumatizado o afectado de cáncer, o extraer algún otro órgano de una mujer embarazada?

El criterio es el mismo. La cirugía o el tratamiento se realizan para prevenir la muerte de la madre. La muerte del bebé, si se produce, sería considerada un efecto secundario, infortunado e indeseado. Si de algún modo fuera posible, la vida del bebé también debería ser salvada.

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" Complicaciones físicas inmediatas e información no proporcionada

LAS PRINCIPALES COMPLICACIONES INMEDIATAS DEL ABORTO SON LA INFECCIÓN, LA HEMORRAGIAY LA PERFORACIÓN UTERINA.

La infección.

¿Con qué frecuencia se producen infecciones como resultado de un aborto inducido? Un estudio realizado en uno de los centros más prestigiosos a nivel mundial, el de la Universidad John Hopkins, informó: "El desarrollo de infecciones del tracto genital como consecuencia de abortos electivos es una complicación bien conocida: Esta institución informó sobre una incidencia del 5.2% para abortos del primer trimestre, y de hasta 18.5% en el segundo trimestre.
Burkman et. al., "Culture and treatment results in Endometritis
Following Elective Abortion", Amer. Jour. Obst.-Gyn., vol. 128, Nº 5, 1977
pp. 556-559.

Para el caso de los locales dedicados a abortos en cualquier comunidad, donde los ciudadanos son de una calidad muy inferior, la cantidad de infecciones de este tipo duplicará, por lo menos las cifras que se registran en los centros importantes. Una de las secuelas de un aborto puede ser mortal: el absceso pelviano, casi siempre consecutivo a una perforación del útero y a veces también del intestino", señalaban dos profesores de la U.C.L.A., al informar sobre cuatro de estos casos.
C. Gassner y C. Ballard, Amer. Jour, Obst.-Gyn., vol. 48, p. 716 (informa-
Do en Emerg. Med. After Abortion Abscess, vol.19, Nº 4, abril 1977).

¿Qué perjuicios ocasiona la infección?

La infección a nivel del útero y de las trompas con frecuencia produce daños definitivos. La trompa de Falopio es un órgano frágil, de calibre muy pequeño, de modo que si es dañada por la infección, a menudo queda destruída. La infección que típicamente afecta a estas estructuras es la enfermedad inflamatoria de la pelvis (EIP).
En pacientes con infección del cuello uterino por Chlamydia Trachomatis (el 13% en esta serie) que eran sometidas a un aborto, "el riesgo en desarrollar una EIP fué del 23%.

E. Quigstad et. al., British Jour., Venereal Disease, junio 1982, p. 182.

"La enfermedad inflamatoria de la pelvis (EIP) es difícil de manejar y a menudo conduce a la infertilidad, aún cuando el tratamiento se instituya con prontitud... Aproximadamente el 10% de las mujeres desarrollarán adherencias tubarias que llevarían a la infertilidad después de un episodio de EIP, el 30% después de dos episodios, y más del 60% después de tres episodios."
M. Spence, "PID: Detection and Treatment", Sexually Transmitted
Disease Bulletin, John Hopkins University, vol. 3, Nº 1, febr. 1983.

"Se producen afecciones inflamatorias agudas en el 5% de los casos, mientras que en el 20-30% de todas la mujeres se registran complicaciones permanentes del tipo de la inflamación crónica de los genitales, la esterilidad y los embarazos ectópicos (Tubarios)... estas cifras son definidamente más altas en primigrávidas (abortos durante el primer embarazo)"
A. Kodasek, "Artificial Termination of Pregnancy in Czechoslovakia",
Internat. Jour. Gyn.-Obst., vol. 9, Nº 3, 1971.

Las enfermedades venéreas, habitualmente la gonorrea o las infecciones por Chlamydia, provocan EIP. Esta afección, si se encuentra presente, complica significativamente un aborto inducido.

"El gérmen Chlamydia trachomatis fué cultivado del cuello uterino en 70 mujeres de un grupo de 557 que ingresaron para un aborto inducido. De estas 70, 22 desarrollaron una EIP después del procedimiento (4% del total)."
E. Quigstad et. al. "PID Associated with C. Trachomatis Infection. A
Prospective Study", British Jour. Venereal Disease, vol. 59, Nº3, 1982,
pp.189-192.
Otro estudio reveló una incidencia del 17% de infecciones por Chlamydia posteriores al aborto.
Barbacci et. al., "Post abortal Endometritis and Clamydia", Obst.-
Gyn., 68:686, 1986.

Un estudio clásico en Inglaterra, realizado en un hospital universitario que informó sobre una experiencia de cuatro años, "hubo un 27% de complicaciones infecciosas".
J.A. Stallworthy et. al., "Legal Abortion : A Critical Assesmet of its
Risks" The Lancet, dic. 4, 1971.

Las hemorragias

Las hemorragias son frecuentes. En la mayoría de los casos, la madre se repone sola, pero algunos requieren transfusiones. El estudio Stallworthy, ya citado, informó que en el 9.5% de los casos fué necesario transfundir. Estudios más recientes nos hablan de porcentajes menos elevados.

¿Las transfusiones de sangre son causa de muerte en los abortos?

Sí, y estas muertes nunca son vinculadas directamente con un aborto, ni mencionadas en las estadísticas relacionadas con el aborto, lo que ocurre es lo siguiente:
En primer lugar, es necesario conocer cuántas mujeres requieren una transfusión después de habérseles practicado un aborto inducido. Estas cifras son difíciles de obtener. Los únicos estudios controlados son los que se llevan a cabo en hospitales universitarios, donde solo se practica una pequeña fracción del total de abortos en el país. Más del 90% de estas intervenciones se efectúan en "Cámaras de abortos", en las cuáles el cuidado médico es solo una sombra del que se brinda en los grandes hospitales. Las mujeres que sufren hemorragias como consecuencia de tales abortos son derivadas a hospitales serios para transfusiones y cirugía. Por este motivo, sólo puede hacerse una estimación del porcentaje de ellas que requieren una transfusión, dado que estos establecimientos comerciales nunca las comunican. Entonces, ¿cuántas transfusiones se realizan? Haciendo un cálculo conservador, digamos que en un aborto de cada cien se necesita una transfusión de sangre. Si en los EEUU se practican 1,600,000 abortos por año, el 1% equivale a 16,000 mujeres transfundidas. La hepatitis viral se transmite en hasta el 10% de los pacientes que reciben transfusiones.
American Association of Blood Banks y American Red Cross, Circular
Information., 1984, p. 6.

El 10 % de 16,000 es 1,600 mujeres. Con una mortalidad del 1%, hay 16 mujeres que mueren anualmente en los EEUU, y 1,600 mas (99 X 16) que enferman seriamente a raíz de esta consecuencia directa del aborto inducido. Si estos casos se incluyeran, se duplicaría la mortalidad anual informada para los EEUU como resultado de los abortos.
J. Mosley, "Transfusion Transmitted Viral Hepatitis", Clinica in Lab.
Med. Vol. 2, Nº 1, marzo 1982, pp. 239-240.

Si en lugar de estimar que solo una mujer de cada cien requiere transfusión, aceptamos la cifra de dos o tres cada cien, entonces debemos multiplicar por dos o por tres la cantidad de muertes por hepatitis.
Otra amenaza es el SIDA, enfermedad que en el 2% de los casos fué adquirida por transfusiones de sangre, aunque en la actualidad este porcentaje es mucho menor debido al empleo de rigurosos procedimientos de protección. No obstante eso se calcula que unas 200-400 personas por año están expuestas al contagio a través de las transfusiones.
Noyes, "Transfusion Risk, Despite Screening", Family Practice News,
Mayo 15,1987.
¿Existen riesgos por coágulos sanguíneos?

La presencia de coágulos sanguíneos es una de las causas de muerte en mujeres que tienen partos normales. También son causa de muerte en mujeres jóvenes sanas a las que se practica un aborto.
Otro problema es el embolismo, es decir, la presencia de elementos suspendidos en la sangre que son arrastrados a los pulmones. El nacimiento del niño es un proceso normal, y el organismo está bien preparado para esa eventualidad y para la separación y expulsión de la placenta. El aborto quirúrgico, en cambio, es un procedimiento anormal, en el cual las profundas raíces de una placenta que no está madura son seccionadas por el operador. Esto hace que, en ciertas oportunidades, el líquido amniótico, fragmentos de tejidos, o bien coágulos sanguíneos, penetran en la circulación de la madre, sean arrastrados a los pulmones, se atasquen a este nivel y produzcan lesiones y en oportunidades la muerte. Esta es, también, una causa importante de muerte materna en los abortos por envenenamiento salino.
El tromboembolismo pulmonar (coágulos sanguíneos atascados en los pulmones) provocó la muerte de ocho madres, tal cual fué informado por el Centro para el Control de Enfermedades de los EEUU.
W. Cates et. al., Amer. Jour.. Obst.-Gyn., vol. 132, p. 169
Y esto puede ocurrir incluso en pacientes de 14 años de edad.
Pediatrics, vol. 68, 1981, p. 257.
De modo similar, el embolismo por líquido amniótico "ha surgido como importante causa de muerte en abortos legalmente inducidos. De 15 casos registrados, el riesgo pareció ser mayor si el aborto se realizaba después de los tres meses. El tratamiento es inefectivo".
R. Guidotti et. al., Amer. Jour. Obst.-Gyn., vol. 41, 1981, p. 257.

¿Existen otros problemas provocados por alteraciones de la coagulación sanguínea?

El más temible es la coagulación intravascular diseminada. El trastorno consiste en una brusca caída de la capacidad de la sangre de coagular, lo cuál provoca extensas hemorragias internas y en ocasiones la muerte. El trabajo clásico sobre este tema se relacionaba con los abortos por inyección de solución salina concentrada.
H. Glueck et. al., "Hipertonic Saline Abortion. Correlation with D.I.C."
JAMA, vol. 225, Nº 1, julio 2, 1973, pp. 28-29.

"El aborto inducido con solución salina es, en la actualidad, la primera o segunda causa de hipofibrinogenemia en obstetricia".
L. Talbert, "DIC: More Common Threat with Use of Saline Abortion",
Family Practice News, vol. 5, Nº 19, octubre 1975.

Desde esa época, se ha comprobado que también fué causada por el método de la dilatación y evacuación y por el empleo de prostaglandinas.
White et. al., "D.I.C. : Following Three Mid- Trimester Abortions",
Anaesthesiology, vol. 58, 1983, pp. 99-100.

¿Qué es lo que produce la perforación del útero?

Puede ser provocada por los métodos de succión, dilatación y curetaje y de dilatación y evacuación. Los abortos por envenenamiento salino y por prostaglandinas también ocasionan perforación, aunque en estos casos el cuadro se describe, con más presición, como una ruptura o estallido del útero.

¿Con qué frecuencia ocurre la perforación?
En los abortos tempranos, se encuentran en alrededor del 1%. En los tardíos es más frecuente.
¿Los abortos por prostaglandinas son más seguros que los provocados por inyección salina?
Esto es real, por cierto, para el bebé, puesto que con este método son más los que nacen vivos (véase Cap. 13).
Es probable que esto también sea cierto para la madre. No obstante, las complicaciones del empleo de prostaglandinas incluyen ruptura uterina, laceracion cervical, sepsis, grados leves o severos de coagulación intravascular diseminada, hemorragia, muerte súbita, convulsiones, paro cardiorrespiratorio, vómitos y aspiración, insufucuencia renal aguda, embolia por líquido amniótico y embolia pulmonar. Un estudio importante de la Universidad de Texas, en Dallas, llegó a las siguientes conclusiones:
"... una alta tasa de complicaciones (42.6%) se asocia con su uso (el de prostaglandinas). En obstetricia existen pocos riesgos más seguros que aquellos que amenazan a la mujer embarazada cuando se le somete a un aborto después de la 14a. semana de gestación".
Duenholter y Grant, "Complications Following Prostaglandin F-2A
Induced Midtrimester Abortion", Emer. Jour. Obst.-Gyn., vol. 46, Nº 3
Sep. 1975, pp. 247-250.

¿Por qué no nos enteramos con más frecuencia de esas complicaciones?
El jefe de un Departamento de Obstetricia de Fort Lauderdale señaló: "Una cantidad inusualmente grande de complicaciones son atendidas por médicos privados. Puesto que muchas de estas adolescentes con complicaciones no vuelven a ver al médico que les hizo el aborto, nos resulta difícil obtener datos precisos acerca de las complicaciones".
Luego se refirió a 54 pacientes adolescentes que había atendido a lo largo de seis años en su consultorio particular (el profesional no efectúa abortos), y señaló, en relación con esas jovencitas, que " ninguna consideraba el haber recibido información significativa sobre los peligros potenciales del aborto."
M. Bulfin, "A New Problem in Adolescent Gynecology", Southern Med.
Jour., vol. 72, Nº 8, agosto 1979.
"Ha existido casi una conspiración de silencio en lo que hace a declarar sus riesgos. Lamentablemente y debido a las relaciones emocionales que despierta el aborto legal, se le presta poca atención, tanto en la prensa médica como en la de divulgación, a la información bien documentada procedente de países con una vasta experiencia en estas intervenciones. Esto es indefendible desde el punto de vista médico si se tiene en cuenta el perjuicio que este silencio ocasiona a las pacientes.
Un dato significativo es que algunas de las complicaciones más serias ocurrieron en manos de los operadores de más edad y con más experiencia. (Estas complicaciones) rara vez son mencionadas por aquellos que afirman que el aborto es seguro..."
J.A. Stallworthy et. al., "Legal Abortion : A Critical Assesment of its
Risks", The Lancet, dic. 4, 1971.
¿Los que trabajan en estadísticas admiten que sus cifras son inexactas?
Rara vez lo hacen, lo cuál es increíble. Si se le pregunta a un sanitarista cuál es la incidencia de la gonorrea en su condado, responderá proporcionalmente la cifra oficialmente informada. Pero si se le vuelve a preguntar: "¿Pero cuántos casos se producen realmente?", lo más probable es que conteste: "Bueno, sabemos que sólo un pequeño porcentaje de casos son comunicados, de modo que si se quiere saber la incidencia real, la cifra debe multiplicarse por tres, por cinco, o incluso por más."
Puesto que los motivos para ocultar un aborto son mucho más determinantes que los motivos para ocultar una enfermedad venérea, debería resultar obvio, como ya se señaló, que no se informara la mayoría de las muertes y otras lesiones por abortos, o que se lo hiciera bajo una forma encubierta.
Los casos informados de gonorrea aumentaron de 600.000 a un millón en un período de cinco años, y "se calcula que solo alrededor de la tercera parte son informados".
S. Gabbe, Obst.-Gyn. News, oct. 1, 1983, p. 15.

¿No es requisito legal informar sobre un aborto?
Esto no es necesario en muchos estados. Por ejemplo, casi cinco años después de haberse legalizado el aborto en todo el país, el Departamento de Salud del Estado de Ohio declaró: "La información acerca de este dato estadístico ha sido más que mínima. En la actualidad no existe información disponible sobre las complicaciones del aborto".
K. Bajo, Administrador Asistente, Ohio Department of Health, Informe a
La filial Ohio de Right to Life, mayo 3, 1977.

Pero existen datos de universidades que informan porcentajes de seguridad mucho más altos.
Algunos de estos informes son correctos. Otros, en cambio, son cuestionables porque han sido redactados por abortistas bien conocidos, que se benefician con este terrible negocio. En este sentido no existen estudios bien fundados, de magnitud comparable, realizados por médicos de orientación pro-vida. Igualmente, la calidad de los cuidados que se proporcionan en los hospitales universitarios es muy superior a la que se brinda en las fábricas de abortos locales. Las así llamadas "clínicas al paso", donde se llevan a cabo el 90% de los abortos en EEUU, a menudo son sólo un poco mejores que los sórdidos consultorios que existían antes de la legalización; además, los controles postoperatorios (y la dispocisión para informar con exactitud) habitualmente son inexistentes.
La afirmación de que pueden obtenerse datos estadísticos apropiados de los lugares en donde se efectúan abortos "es poco menos que ciencia ficción". "Las complicaciones consecutivas a abortos en clinicas 'al paso' son una de las emergencias ginecológicas más frecuentes. Incluso las complicaciones que más riesgo entrañan para la vida de la madre rara vez son conocidas por los médicos que efectúan abortos, a menos que esta eventualidad les acarree un problema legal. Las estadísticas expuestas por Cates representan cifras sustancialmente menores que las reales, y no tienen en cuenta la renuencia de las mujeres a retomar a una clínica en la cuál, según consideran, han recibido un tratamiento inadecuado."
L. Iffy, "Second Trimester Abortions", JAMA, vol. 249, Nº 5, feb. 4, 1983, p. 588.

¿Pero las muertes, por lo menos, son informadas correctamente?
Todas las muertes, por supuesto, son informadas, pero no todas las muertes por abortos son informadas como si tuvieran relación con un aborto. Si la decisión de no revelar (y por tanto, de no informar) una enfermedad venérea es la regla, y no la excepción entonces cuánto más presionado se sentirá el médico a no revelar que una complicación y/o muerte estuvo relacionada con un aborto inducido. En nuestro libro anterior, Handbook on Abortion, presentamos muchos casos específicos de este oculamiento durante la década de 1970.
Willke y Willke, "Mothers Die From Abortions". En Handbook on
Abortion, Cincinnati: Hayes Publ. Co., Ed. 1971, 1975, 1979.
" Considérese la madre que tuvo una hemorragia, fué transfundida, contrajo una hepatitis y murió meses después. ¿Causa oficial de la muerte? Hepatitis. ¿Causa real? Un aborto.
" Una perforación uterina conduce a un absceso pelviano, seguido de sepsis (infección generalizada) y muerte. En el informe oficial sobre la causa de muerte figurarán, probablemente el absceso pelviano y la septicemia. No habrá constancia del aborto.
" Los abortos producen alteraciones de la trompa uterina. Años después, la paciente tiene un embarazo ectópico y muere. La causa informada será un embarazo ectópico. ¿La causa real? Un aborto.
" Un estado de depresión profunda y de culpa consecutivos a un aborto llevan a un suicidio. ¿La causa informada? ¡Suicidio! ¿La causa real? El aborto.
" El abortista es el que realiza el seguimiento de una paciente que finalmente muere por las complicaciones del aborto. Pero como no quiere que se le considere un carnicero, informa que la muerte se produjo por otra causa.
" Un nuevo médico atiende a una paciente que muere como consecuencia de las lesiones producidas por un aborto, pero tanto ella como sus familiares niegan enfáticamente que se haya realizado este procedimiento. La vinculación con el aborto no se puede demostrar en forma concluyente, de modo que el nuevo médico, por temor a ser enjuiciado por mala práctica o por difamación, opta por callar e informar otra causa.
" El cirujano de buen corazón, incapaz de salvar la vida de una víctima del aborto, considera que tanto ella como su familia han tenido suficiente castigo. No quiere arruinar la reputación de ellos en la comunidad, de modo que al confeccionar el certificado de defunción se "olvida" de registrar el aborto.

¿Hay casos específicos, recientes?
Cuatro madres fueron muertas en el Woman's Care Center, una cámara de abortos ubicada en la Av. Byscayne, de Miami, Florida: R. Montero (agosto 7, 1979), M. Morales (mayo 8,1981), M. Baptiste (diciembre 18, 1982) y S. Payne (enero 4, 1983).
El Chicago Sun Times, periódico partidario del aborto, descubrió en 1978 los casos de 12 madres que habían muerto por abortos que no habían sido informados previamente. El diario también informó sobre abortos realizados en mujeres no embarazadas al igual que algunos realizados por profesionales incompetentes en condiciones no estériles.
"Lo que la Suprema Corte legalizó en algunas clínicas de Chicago son los altamente redituables y sumamente peligrosos abortos de trastienda."
Chicago Sun Times, Reimpresión Especial, Field Enterprises, 1978.

¿Esto quiere decir que solamente una fracción de las muertes maternas ocasionadas por aborto se informan como tales?
La mayoría de los partidarios de los movimientos pro-vida están convencidos de que esto es así.

Pero en algún lado se ha dicho el aborto es más seguro que un parto:
El análisis más profesional acerca de esta cuestión fué el realizado por el Profesor T. Hilgers, quien demostró que esto depende de la estadística que se use.
T. Hilgers, "Abortion Related Maternal Mortality", In New Perspectives
On Human Abortion, Univ. Publ. Of Amer., 1981, pp. 69-62.

¿Pero cuál es más seguro?
El problema no parece pasar por una cuestión de seguridad. No es por seguridad que las mujeres tienen a sus niños y optan por el aborto. La mortalidad materna por parto es de solo 10 muertes por 10,000 nacimientos. Una consideración interesante es que los partidarios del aborto siempre comparan las cifras de todas las muertes maternas (10/100.000) con las cifras de mortalidad exclusivas de los abortos del primer trimestre (1-2/100.000), y omiten por conveniencia a los trimestres segundo y tercero (40-50/100.000). Si los pro-vida hicieran una manipulación estadística igual, deberían hablar solamente de la mortalidad por partos vaginales (1,1/100.000) y omitir las cifras correspondientes a operaciones cesáreas (100/100.000).
Lanska et. al., "Mortality from Abortion and Childbirth", JAMA, vol. 250,
Nº 3, julio 15, 1983, pp. 361-362.

A pesar de todo, la situación hoy es mejor que la de las "8.000 a 10.000 mujeres que morían anualmente como consecuencia de abortos clandestinos" ¿no es así?
Estas cifras, citadas a menudo por los partidarios del aborto, son sencillamente falsas. Durante el debate efectuado en el Senado de los EEUU en relación con la enmienda Pro-Vida Hatch-Eagleton, en 1983, la Oficina de Estadísticas Vitales de EEUU, proporcionó los datos referidos a este tipo de muertes.
Estos informes demuestran que hay que retroceder hasta la era pre-penicilina para encontrar más de 1.000 muertes maternas por año como consecuencia de abortos legales e ilegales en conjunto. La abrupta disminución en la cantidad de muertes maternas en las décadas de 1950 y 1960 se produjo en circunstancias en que los abortos aún eran ilegales. Antes de que el primer estado legalizara el aborto en 1966, el total de muertes anuales se hallaba por debajo de 120. Para 1972, antes de que la Suprema Corte legalizara el aborto en los 50 estados del país, estaba en menos de 39 muertes anuales en todos los EEUU. Desde la legalización, esta lenta declinación en la mortalidad ha continuado, de modo que la única diferencia es que, en la actualidad, más
madres mueren por abortos legales que por abortos ilegales.

Año Datos de muertes maternas por aborto
en los EE.UU. (legales e ilegales)
1940 1679
1950 316
1960 289
1966 120 (Primer estado legalizó en 1967)
1970 128
1972 39 (Decisión de la Suprema Corte en 1973)
1977 21
1981 8
Tomado del gráfico del Senado de EEUU (véase Cap. 21)

Comentando el hecho de que la declinación de las muertes maternas por abortos fué más rápida para los años 1961-1968 que después de la legalización del aborto, entre 1968 y 1973, el Dr. Dennis Cavanaugh afirmó que, desde que el aborto fue legalizado, "...no ha habido impactos significativos en la cantidad de mujeres muertas por abortos en los EEUU...Después de todo, realmente no importa mucho si una mujer muere como consecuencia de un aborto legal o uno ilegal, dado que el resultado es el mismo: la muerte. A mí no me consuela pensar que el aborto legal es hoy la primera causa de muerte materna vinculada con el aborto en los EEUU."
D. Cavanaugh, "Effect of Liberalized Abortion on Maternal Mortality
Rates", Amer. Jour. Obst.-Gyn., feb. 1, 1978, p. 375.

¿Cuáles, entonces, son las conclusiones?
Muchas mujeres son sometidas a abortos sin que se produzcan daños físicos significativos, pero existe una proporción perturbadora que sufre lesiones y en ocasiones muere. Muchas mujeres con serios trastornos emocionales y sentimientos de culpa.

Los abortos pueden ser legales, pero no son siempre seguros.

" Complicaciones físicas tardías

LA MADRE

¿Cuáles son los datos sobre esterilidad?
El 45% de las 27.000.000 de parejas que hay en los EEUU no pueden tener niños o tienen dificultades para concebir. De este total, el 10% deseaba tener hijos pero había sido esterilizado por motivos médicos, 19% había sido esterilizado por voluntad propia y el 15% simplemente no podía concebir.
New York Times, feb. 10, 1983, p. C9.
Las causas incluyen una elevación al triple de los casos de gonorrea en la década pasada, el séxtuplo en la cantidad de mujeres que usan dispositivos intrauterinos, el pronunciado incremento en las infecciones por Chlamydia y el importante aumento en los abortos inducidos.

 

¿Pueden citarse algunos estudios sobre el tema?
Bien. "El riesgo relativo de infertilidad secundaria entre mujeres, con un aborto inducido, por lo menos y sin abortos espontáneos, fué de tres a cuatro veces superior que en mujeres que no habían sido sometidas a un aborto."
Dr. Trichopoulos et.al., "Induce Abortion &Secundary Infertilitu"
British Jour. Obst.-Gyn., vol. 33. Ag. 1976, pp. 645-650.
En 1974, el Dr. Bohumil Stipal, Ministro de Salud de Checoslovaquia, afirmó: "Alrededor del 25 % de las mujeres que interrumpieron su primer embarazo se han mantenido permanentemente sin hijos".
Véase asimismo, en el capítulo 14, enfermedad inflamatoria pelviana y esterilidad.
Si la cureta del abortista raspa o corta demasiado profundamente a nivel de la abertura de las trompas en el útero, se formarán cicatrices y a menudo producirá una obstrucción. Si esta obstrucción es total, la mujer será estéril. Pero si el resultado de este proceso es parcial, los minúsculos espermatozoides podrán penetrar en la trompa, recorrerla y fertilizar el óvulo cuando es expulsado del ovario. Después de la fertilización, esta nueva forma de vida humana, varios cientos de veces mayor que el espermatozoide, tal vez no pueda atravesar en sentido inverso esa trompa con cicatrices; de ser así, el bebé se implantará en ella y la madre tendrá un embarazo ectópico.

¿Cuál es la incidencia de embarazos ectópicos?

En los EEUU se ha producido un aumento del 300% en los embarazos ectópicos (o tubarios) desde la legalización del aborto. En 1970, la incidencia fué del 4.8% por cada 1.000 nacimientos vivos. Para 1980, había aumentado a 14.5% por cada 1.000 nacimientos.
U.S. Department of Health and Human Services. Morbidity and Mortality
Weekly Report, vol. 33, Nº 15, abril 20, 1984.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Wash. Times, Aug 26, 1987

¿Es esto peligroso?
Sí. La trompa cuyas paredes son muy delgadas, no pueden sustentar esta vida y pronto se rompe, provocando una hemorragia interna y obligando a una intervención quirúrgica de urgencia. En ocasiones, esto conduce a la muerte de la madre. (En los EEUU, 437 muertes en los últimos 9 años)(13% de todas las muertes maternas).
Medical Tribune, enero 26, 1983.
Nueve de estas muertes se produjeron después de haberse practicado un aborto. Al parecer, los úteros de estas madres habían sido "vaciados" por el aborto, cuando lo que ocurrió, en realidad, fué que el pequeño bebé estaba alojado en la trompa. Posteriormente, la trompa se rompió y la mujer murió.
Rubin et. al., "Fatal Ectopic Pregnancy After Attempted Induced
Abortion" JAMA, vol. 244, Nº 15, octubre 10, 1980.
Entre mujeres que habían abortado sus primeros embarazos, hubo un 500% de aumento en la incidencia de embarazos ectópicos subsiguientes.
Chung et. al., "Effects of Induced Abortion Complications on Subsequent
Reproductive Function", Univ. De Hawai, Honolulu, 1981.
En Atenas, la mitad de los embarazos ectópicos pueden ser atribuidos a abortos previos; es decir, un aumento relativo de 10 veces en el riesgo de padecerlos.
Panayotou et. al., "Induced Abortion & Ectopic Pregnancy", Ame. Jour.
Obst.-Gyn., 1972, 114:507.
La incidencia de embarazos tubarios aumentó un 30% después de un aborto y un 16% después de dos o más abortos.
Am. J. Public Health, 72: 253-6, 1982.
"Particularmente notable fué el aumento en la incidencia de embarazos ectópicos"
A. Kodasek, "Artificial Termination of Pregnancy in Czechoslovakia",
Internatl. Of Gyn. & Obst., vol. 9, Nº 3, 1971.

¿Por qué ocurre esto?
"El aumento en la incidencia de enfermedad inflamatoria pelviana - especialmente por Chlamydia - y los abortos inducidos parecen desempeñar un papel primordial en el espectacular incremento de los embarazos ectópicos".
H. Barber, "Ectopic Pregnancy, a Diagnostic Challenge", The Female
Patient, vol. 9, Sept. 1984, pp. 10-18.

¿Esto perjudica el siguiente embarazo?
"En 752 madres con uno o más abortos previos se observó lo siguiente: mayor frecuencias de hemorragias en los primeros tres meses del embarazo actual, menor posibilidad de tener un parto normal, mayor necesidad de una remoción manual de la placenta y de otras intervenciones de la tercera etapa, duplicación de muertes neonatales tempranas, aumento de tres o cuatro veces en las muertes neonatales tardías, e incremento de bebés con bajo peso al nacer."
Harlap y Davies, "Late Sequellae of Induced Abortion." Am. Jour.
Epidemiology, vol. 102, Nº 3, p. 917, 1975.

¿Hay cambios en los síntomas menstruales después de un aborto?
"Las mujeres con abortos previos presentaron un exceso de síntomas menstruales en todos los grupos de edades."
L. Roth et. al., "Increased Menstrual Symptoms Among Women Who Used
Induced Abortion", Amer. Jour. Obst.-Gyn. Vol. 127, feb. 15, 1977, p. 356.

¿Qué ocurre con las sinequias?
"La incidencia de adherencias (sinequias) uterinas es especialmente elevada en pacientes sometidas a dos o tres curetajes. El Dr. J. G. Asherman, que describió el síndrome homónimo, informó sobre la presencia de adherencias intrauterinas en 44 de 65 mujeres en las que se habían realizado dos o más curetajes."
"Abortion Risks: Getting the Picture", Medical World News, oct. 20, 1972.

 

¿Los abortos espontáneos son más frecuentes después de un aborto inducido?
En un estudio realizado en Boston, publicado por un equipo médico que efectuaba una cantidad considerable de abortos, se negó que existiera algún aumento en la incidencia de abortos espontáneos después de un aborto inducido; después de dos o más abortos inducidos, en cambio, hallaron "un incremento al doble o al triple en el riesgo de abortos espontáneos durante el primer trimestre", al igual que "pérdidas hasta la 28a. semana de la gestación."
Levin et. al., "Association of Induced Abortion with Subsequent Pregnancy
Loss", JAMA, vol. 243, Nº 24, junio 27, 1980, pp. 2495-2499.
De un grupo de 52 mujeres que habían tenido abortos inducidos en los 10 a 15 años anteriores, y que fueron controladas muy estrechamente durante ese período, se constató que la mitad (27) no tuvieron problemas en los embarazos siguientes. Hubo un embarazo ectópico, ocho concepciones subsiguientes (aunque con una prolongada demora) y tres pacientes con obstrucción permanente de las trompas uterinas. En las restantes 11 mujeres se produjeron 33 embarazos con 17 pérdidas (14 en el primer trimestre y 3 en el segundo), 6 partos prematuros, y solamente 10 nacimientos a término.
Hilgers et. al., "Fertility Problems Following an Aborted First
Pregnancy". En New Perspectives on Human Abortion, ed. Por S.
Lembrych, University Publications of America, 1981, pp. 128-134.
Una elevada incidencia de incompetencias del cuello uterino, como resultado del aborto, aumentó en un 30-40% la frecuencia de abortos espontáneos.
Ibid., Kodasek.
Las mujeres en las que se había realizado un aborto mostarban una frecuencia de abortos espontáneos del 17.5% en los embarazos subsiguientes, contra el 7.5% en aquellas que no habían sido sometidas a un aborto.
Richardson y Dickson, "Effects of Legal Termination on Subsequent
Pregnancy", British Med. Jour., vol. 1, 1976, pp. 1303-4.

Las mujeres cuyo primer embarazo había terminado en un parto tenían (en el segundo embarazo) la "mejor performance reproductiva".
Aquellas que habían sufrido un aborto espontáneo en el primer embarazo, presentaron "la frecuencia más alta de pérdidas tempranas". Aquellas con abortos inducidos en el primero, tuvieron "la más alta frecuencia de abortos espontáneos tardíos y de partos prematuros."
Koller y Eikham, "Late Sequellae of Induce Abortion in Primigra-vida",
Acta Obs.-Gyn. Scand., 56(1977), p. 311.

¿Qué ocurre con las pérdidas de embarazo en el segundo trimestre?
Se observó un aumento al doble de la incidencia de abortos espontáneos en el segundo trimestre.
Herlap, New England Jour. Med., Nº 301, 1979, pp. 667-681.
"En una serie de 520 pacientes que habían sido sometidas previamente a un aborto, 8.1% tuvieron un aborto espontáneo durante el segundo trimestre, cifra que fué del 2.4% en las pacientes del grupo de control."
G. Ratter et. al., "Effect of Abortion in Maturity of Sub-sequent
Pregnancy", The Lancet, junio 10, 1972.

"El número de abortos espontáneos en el segundo trimestre aumentó diez veces en embarazos consecutivos a un aborto vaginal."
Wright et. al., "Second Trimester Abortion After Vaginal Termination of
Pregnancy", The Lancet, junio 10, 1972.

¿Y qué ocurre con los casos de placenta previa?
Se usa este término cuando la placenta cubre, parcial o totalmente, el orificio cervical, es decir, la abertura del útero en el canal del parto. La situación puede ser muy grave y habitualmente requiere una cesárea para resolverla, a veces con muerte del bebé.
El Dr. Barrett y otros, en un estudio realizado en la Universidad Vanderbilt, evaluaron mas de 5.000 partos y observaron que aquellas pacientes que habían sufrido abortos inducidos en el primer trimestre mostraban " un aumento de 10 a 15 veces en la prevalencia de placenta previa". Los autores vincularon este problema con la prescencia de cicatrices en el revestimiento del útero producidas por curetaje o por procedimientos de succión, lo cuál predisponía a que la placenta se implantara en un sitio anormal y a un aumento de la superficie placentaria. "También observaron que las alternativas ocurrieron en el primer aborto introducido y que eran permanentes. Ni el tiempo transcurrido ni la cantidad de abortos inducidos modificaron esta eventualidad.
Barret et. al., "Induced Abortion. A Risk Factor for Placenta Previa".
Amer. Jour. Obst.-Gyn., dic. 1981, pp. 769-772.
"Con relativa frecuencia observamos complicaciones como rigidez del orificio cervical, placenta adhesiva, placenta acreta y atonía uterina."
A. Kodasek, "Artificial Termination of Pregnancy in Czechoslovakia",
Internatl. Jour. Gyn. & Obst., vol. 9, Nº. 3, 1971.
"No podemos excluir la posibilidad de que el gran incremento en los abortos inducidos desempeñe un papel en el llamativo aumento de incidencia de los casos de placenta previa."
Z. Bognar, "Mortality and Morbidity Associated with Legal Abortions in
Hungary", 1961-1973", Amer. Jour. Public. Health, 1976, pp. 568-575.

¿Qué se puede decir de la rotura uterina?
La rotura uterina se produce durante el parto en casi el 1% de las mujeres sometidas a abortos durante el primer trimestre.
D. Nemec et. al., "Medical Abortion Complications", Obst.-Gyn. vol.
51, Nº 4, abril 1978, pp. 433-436.
El 6% de las mujeres que quedaron embarazadas después de abortos por histerectomía, sufrieron una ruptura uterina. Además, se demostró un riesgo sustancial de ruptura en 26% de estos casos. Los bebés nacidos subsiguientemente eran pequeños para la edad de gestación que tenían.
Clow y Crompton, "The Wounded Uterus; Pregnancy after
Hysterectomy", British Med. Jour. feb. 10, 1973, p. 321.
La rotura uterina (1%) es también una de las temidas y a veces fatales complicaciones del aborto provocado por prostaglandinas.
Duenhaiter y Gant, "Complications Following Prostaglanfing Mid
Trimester Abortion", Obst.-Gyn., vol. 46, Nº 3, sept. 1975, pp. 247-250.

 

¿Qué datos hay sobre la incontinencia urinaria?
El principal estudio sobre este problema mostró el doble de casos de incontinencia urinaria (23.7%) después de un aborto inducido que los registrados después de embarazos de término (12.6%).
Siunsky, "Urinary Incontinence in Pregnancy", z. Geburt., Perinaytology,
165:329-335, 1966.

¿Y la endiometrosis?
La endiometrosis puede desarrollarse a lo largo del recorrido de la aguja o del cateter como consecuencia de punciones durante el segundo trimestre.
Ferrea et. al., "Abdominal Wall Endometriosis Following Saline
Abortion", JAMA, vol. 238, Nº1, julio 4, 1977, pp. 56-57.

¿Los abortos influyen sobre la sensibilización Rh?
"Aún en abortos por succión muy tempranos, antes de las ocho semanas, pueden producirse hemorragias fetomaternas, con la subsecuente sensibilización de madres Rh. negativas."
M. Leong, "Rh Therapy Recomended in Very Early Abortion",
Obst.- Gyn. Observer, junio 1978.
Esto significa que en embarazos posteriores, los bebés de estas madres tendrán problemas Rh, necesitarán transfusiones, y ocasionalmente nacerán muertos o morirán después del nacimiento. Esta posibilidad puede ser estudiada antes del aborto y prevenida, en gran parte, administrando a la madre una medicación muy costosa llamada Rhogam. Si esto no se realiza, la proporción de madres sensibilizadas varía entre "3% y 7%".
Lamentablemente, en muchas cámaras de abortos no se adoptan estas costosas precauciones.
J. Queenan, Cornell University,
Medical World News, abril 30, 1971, p. 36 g.

¿Qué se puede decir de los abortos en menores de 20 años?¿Son diferentes en algún sentido?
Después de la experiencia acumulada a lo largo de años con el aborto legalizado, un profesor de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Newcastle-on-Tyne, partidario del aborto, informó sobre un seguimiento durante dos a doce años, de 50 madres adolescentes a las que el mismo había practicado un aborto. El autor señaló que "el cuello uterino de la adolescente, durante un primer embarazo, es invariablemente pequeño y se encuentra estrechamente cerrado, de modo que está particularmente expuesto a ser dañado durante la dilatación". Además, informó acerca de los resultados "bastante deplorables" de los 53 embarazos posteriores de estas pacientes:
" Seis de ellas fueron sometidas a otro aborto inducido.
" 19 sufrieron abortos espontáneos.
" Una dió a luz a un bebé muerto a los seis meses.
" Seis bebés murieron entre el nacimiento y los dos años de edad.
" 21 bebés sobrevivieron.
J. Rusell, "Sexual Activity and its Consequences in the Tenagger" Clinics
In Obst.-Gyn., vol. 1, Nº 3, dic. 1974, pp. 683-698.

 

"El daño físico y emocional producido por un aborto es mayor en una adolescente joven. Las adolescentes candidatas al aborto difieren de las mujeres sexualmente maduras, y estas diferencias contribuyen a la elevada morbilidad." Aquellas tienen cuellos inmaduros, y están expuestas al riesgo de dilatación difíciles, potencialmente traumáticas. El empleo de laminarias, "de ninguna manera alivia nuestra actual preocupación acerca de los problemas generados por el aborto.
C. Cowell, Problems of Adolescent Abortion, Ortho Panel 14, Hospital
General de Toronto.
"Cuánto más joven es la paciente, y más avanzada la gestación (la edad de la criatura no nacida) mas alta es la tasa de complicaciones. Algunas de las complicaciones más catastróficas se producen en adolescentes."
"El 87% del total de 486 obstetras y ginecólogos tuvieron que hospitalizar por lo menos a una paciente este año debido a complicaciones de un aborto legal."
M. Bulfin, Obst.-Gyn., Oc. nov. 1975.

¡Pero el embarazo también es más riesgoso para adolescentes!
Esta creencia, basada en viejos conceptos, es en realidad incorrecta. Recientemente se ha demostrado que en las madres adolescentes no existen mayores riesgos durante el embarazo y el parto, y que sus bebés crecen tan bien como los bebés de sus hermanas mas maduras, siempre que exista un buen cuidado prenatal.
"Observamos que las madres adolescentes, si se les brinda una adecuada atención tienen el mínimo de complicaciones durante el parto. Cuanto más joven la madre, mejor el nacimiento. (Y si aparecen más problemas) es la sociedad la que los crea, no la biología".
B. Sutton-Smith, Jour. of Youth and Adolescence, citado en el New York Times, abril 24, 1979.
"No encontramos una relación entre el grado de crecimiento físico y de maduración de la madre, y de la aparición de un curso o una terminación adversos de un embarazo."
Sukanich et. al., "Physical Maturity and Pregnancy Outcome Under 16
Year", Pediatrics, vol. 78, Nº 1, jul. 1986, p. 31.
Tanto el Dr. Jerome Johnson de la Universidad John Hopkins, como el Dr. Felix Heald, profesor de pediatría de la Universidad de Maryland, coinciden en que el hecho de que las madres adolescentes a menudo tengan bebés de bajo peso al nacer no se debe "al destino biológico de la adolescente embarazada". Según los autores mencionados esto obedece, casi invariablemente, a la falta de un cuidado prenatal adecuado. "Con un cuidado óptimo, el descenlace del embarazo de una adolescente puede ser tan satisfactorio como el de una adolescente".
Family Practice News, dic. 15, 1975.
"La incidencia global de complicaciones del embarazo en adolescentes de más de 16 años o menos es similar a la informada para mujeres de más edad".
E. Hopkins, "Pregnancy Complications Not Higher in Teens", Obst.-Gyn.,
News, vol. 15, Nº 10, mayo 1980.

 

 

"Los riegos obstétricos y neonatales para adolescentes de más de 15 años no son mayores que para mujeres entre los 20 y 30 años, siempre que reciban cuidados adecuados."
Existe evidencia de que en mujeres de 15 a 17 años, el embarazo incluso puede ser más saludable que en edades superiores.
E. McAnarney, "Pregnancy May Be Safer", Obst.-Gyn. News, en. 1978
Pediatrics, vol. 6, Nº 2, feb.1978, pp. 199-205.
F. Avey, Canada Col. Family Physicians, "Pregnant Teens...", Family
Practice News, en. 15, 1987, p. 14.

Los abortos pueden ser legales,
Pero no siempre son seguros.

16. Complicaciones físicas tardías
EL BEBÉ

¿Han aumentado los nacimientos prematuros?
En los primeros años, después de la legalización del aborto, había amplia evidencia de que el aborto inducido ocasionaba un claro aumento de los nacimientos prematuros y de sus lamentables consecuencias. Algunos de los principales estudios sobre este problema eran los siguientes:
" Después de un aborto legal, los nacimientos prematuros aumentan un 14%; después de 2 abortos, un 18%; después de 3 abortos, un 24%.
Klinger, "Demographic consequences of the legalization of abortion in
Eastern Europe", Internatl. Jour. Gyn.-Obst., vol. 8, sept. 1971, p. 691.
" Las mujeres que no han abortado tienen una tasa de nacimientos prematuros del 5%; las que han sufrido abortos, del 14%.
R. Slumsky, "Course of Delivery of Women Following Interruption of
Pregnancy", Czchecoslovakia Gyn., vol. 8, sept. 1971, p. 691.
" Las mujeres que han sido sometidas a un aborto tienen el doble de posibilidades de dar a luz a un niño prematuro.
G. Papaevangelou, Hosp. Univ. Atenas , Grecia, Jour. Obst.,-Gyn. British
Commonwealth, vol. 80, 1963, pp. 418-422.
" En Checoslovaquia, los nacimientos prematuros como consecuencia de abortos son tan frecuentes que a una mujer que ha sufrido varios abortos y que queda embarazada se le examina y:
"Si el médico puede observar la presencia del tejido cicatrizal, procederá a suturar el cuello uterino al alcanzarse la 12a. o 13a. semana del embarazo. La paciente permanecerá en el hospital todo el tiempo que se considere necesario, lo cuál, en algunos casos, significa una estadía de varios meses."
"Czechs Tighten reins on Abortion", Medical World News, 1061, 1973.
Entre otros, el Dr. Zedowsky informó sobre un porcentaje más elevado de lesiones cerebrales en el nacimiento. Su informe señaló la existencia de "una cantidad creciente de niños que requerían educación especial debido a deficiencias mentales relacionadas con la prematurez".
Ibid, arriba.
Un estudio sumamente importante, a cargo de la Organización Mundial de la Salud y en el que se incluyeron 7228 mujeres de ocho países europeos, mostró que las mujeres que habían sido sometidas a abortos presentaban una incidencia significativamente mayor de pérdidas del embarazo en el segundo trimestre, partos prematuros y bebés de bajo peso al nacer.
Estudio en colaboración, Lancet, 1979, 20 en., 1(8108): 142-145.

¿Por qué se produce este aumento de la prematurez?
Durante el procedimiento del aborto, es necesario abrir ampliamente el músculo del cuello uterino, estirándolo para que el cirujano pueda penetrar en el útero. Ese músculo no se daña en el caso de una dilatación y curetaje realizados a raíz de un aborto espontáneo, ya que en esas circunstancias el cuello suele estar blando y a menudo abierto. De modo similar, el procedimiento de dilatación y curetaje rara vez produce daño cuando se efectúa en una mujer por menstruaciones abundantes u otras causas ginecológicas. Sin embargo, cuando una placenta normal, bien arraigada, y un bebé en crecimiento son extraídos por raspado de un útero que está firmemente cerrado y protegido por una musculatura cervical larga, aún no madura, la tarea de dilatar este músculo es mas dificultosa. Para tratar de reducir este perjuicio en la futura capacidad de la madre de tener un parto normal se han empleado laminarias.

¿Qué es una laminaria?
Consiste en un pequeño fragmento de material deshidratado que se inserta en el cuello uterino un día antes del aborto, de modo que al absorber el agua, se inche hasta alcanzar varias veces su tamaño inicial y, a medida que lo hace, dilate el cuello. Su empleo puede reducir el daño que se ocasionaría al músculo al músculo cervical si se dilata el cuello con instrumentos inmediatamente antes del aborto.

¿Qué relación hay entre la dilatación y la aparición de complicaciones posteriores?
Quizá usted haya sido testigo o incluso protagonista, del primer trabajo de parto de una mujer. No es raro que esto se prolongue a lo largo de 12 a 20 horas. La partera, al controlar los avances del proceso, usa los términos "dos dedos" (o centímetros), "cuatro dedos", y finalmente "completa". Con estos términos se va midiendo la lenta dilatación del cuello uterino. Solamente cuando éste se halla ampliamente abierto (dilatación completa) el bebé puede iniciar su transito por su canal de parto.
Antes del nacimiento, la naturaleza va abriendo esta "puerta" con mucha lentitud. Todos los dolores y calambres que se experimentan en un aborto espontáneo producen el mismo resultado. Una vez que el útero ha sido vaciado, este músculo se cierra nuevamente en forma estrecha.
Cuando se practica un aborto, por ejemplo en una mujer de 18 años, a los dos meses de un primer embarazo, el abortista debe dilatar (o estirar) un músculo cervical que es firme, no maduro. Habitualmente esto se efectúa en 30 a 60 segundos. Este estiramiento forzado con frecuencia desgarra suficientes fibras musculares como para debilitar definitivamente la estructura cervical. La parte más baja del útero de una mujer es el cuello, de modo que, cuando una mujer está embarazada y se encuentra de pie, la cabeza del bebé apoya contra aquél, y de hecho, golpea permanentemente contra esa puerta a lo largo del embarazo. El músculo debe hallarse intacto y firme para que el cuello se mantenga cerrado. Si está debilitado o "incompetente", puede ocurrir que no se mantenga cerrado y que al abrirse demasiado temprano dé lugar a un aborto espontáneo o un nacimiento prematuro.
El daño más acentuado es el que se produce en el cuello de la primípara (primer embarazo). En Europa Oriental, la política pro-aborto se ha ido modificando lentamente y en la actualidad tiende a desalentar francamente el aborto durante un primer embarazo. En los EEUU, todas las autoridades, incluyendo los más firmes propagandistas del aborto, concuerdan acerca de esta complicación. De paso, no está de más señalar que las laminarias no se utilizan en la mayoría de las cámaras de abortos porque requieren dos visitas, y producen menos ganancias. Ciertos estudios efectuados recientemente en hospitales con actividad docente informan sobre la existencia de menos complicaciones que estudios anteriores. Los resultados de algunos de tales estudios deben tomarse con pinzas puesto que los subsidios para la investigación se acordaban solamente a reconocidos abortistas. (No se proporcionaron subsidios comparables a investigadores pro-vida).
Uno de los autores que con frecuencia emite opiniones es el Dr. Willard Cates, quien publicó un artículo donde sugería que los honorarios para los abortos fueran fijados de acuerdo con escala graduada...sobre la base del tamaño de los pies del feto.
W. Cates, "For a Graduated Scale of Feets for Abortion", Family Planning
Perspectives, vol. 12, Nº 4, Julio 1980.
En otro artículo, Cates informó que la gonorrea era la más común de las enfermedades de transmisión sexual, y que la segunda "enfermedad" de transmisión sexual era el embarazo. A continuación, comparó las dos en cuanto a "incidencia", "tiempo de incubación", "predisposición familiar" y "tasa de recurrencia" correlacionando grupos de edades, variaciones estacionales, tiempo durante el cuál se estuvo ausente del trabajo, el tipo de tratamiento (aborto), las complicaciones del "tratamiento", el costo relativo del "tratamiento", etc., y llegó a las siguientes conclusiones:
"Si el aborto legal fuera visto como un tratamiento justificado para un problema de transmisión sexual, no sería considerado como un procedimiento electivo o preventivo del tipo de los que habitualmente no tienen cabida en programas de seguros. Más bien, pasaría a ser un tratamiento curativo, y podría ser remunerado a partir de planes seguros privados y federales."
Cates, et. al., "Abortion as a treatment of unwanted pregnancies:
The number two sexually transmitted disease". Trabajo presentado en la
14a. reunión anual de médicos de Planned Parenthood, Miami, nov. 1976.

¿Los estudios más recientes siguen informando sobre la misma complicación?
"El principal riesgo del aborto inducido es...la incompetencia cervical permanente."
L. Iffy, "Second-trimester abortion"JAMA, vol. 249, Nº 5, feb. 4, p. 588, 1983.
Los abortos espontáneos del segundo trimestre y los nacimientos prematuros siguen con frecuencia a los abortos inducidos.
A. Arvayd et. al., "Relation of Abortion to Premature Birth", Review
French Gyn.-Obst., vol. 243, 1982, p.2495.
A. Jakobovits y L. Iffy, "Perinatal Implications of Therapeutic Abortion".
En principals and Practice of Obst. & Perinatologyc, New York: J. Wiley
& Sons., 1981, p. 603.
C. Madore et. al., "Effects of induced abortions on subsequent pregnancy
Outcome, Amer. Jour. Obst.-Gyn., vol. 139, 1981, pp. 516-521.
El empleo de laminarias reduce pero no elimina el riesgo de una incompetencia cervical.
S. Harlap et.al., "Spontaneous Fetal Losses After Induced Abortions",
New England Jour., Med., vol. 301, 1979, pp. 677-681.
"En una serie de 520 pacientes en las que se había realizado un aborto, un 8.6% tuvieron un parto prematuro comparado con el 4.4% en las pacientes del grupo control (sin abortos)."
G. Ratten et. al., "Effect of Abortion on Maturity of Subsequent
Pregnancy" Med. Jour. Australia, jun. 1979, pp. 479-480.
El grupo de mujeres con abortos inducidos tenía la incidencia más elevada de abortos espontáneos tardíos y partos prematuros"
O. Kaller et. al., "Late Sequellae of induced Abortion in Primigravidae",
Acta Obst.-Gyn. Scand.., vol. 56, 1977, pp. 311-317.

¿Algunos de estos bebés prematuros mueren?
Se realizó un estudio sobre 26.000 partos consecutivos en la Universidad de California (Los Angeles) para determinar si los abortos previos (y nacimientos prematuros) habían aumentado la cantidad de bebés nacidos muertos y de muertes neonatales (después de nacer). Los datos indican que la tasa de mortalidad había "aumentado a más del triple"
S. Funderburk et. al., Suboptimal Pregnancy Outcome with Prior
Abortions and Premature Births", Amer. Jour. Obst.- Gyn., sept. 1, 1976,
pp. 55-60.

¿El haber sufrido un aborto puede afectar a mujeres que se casan después de esta eventualidad?
La afirmación más descarnada provino de una fuente impecable, la Dra. Margaret Wynn, coautora de un trabajo fundamental, el informe Wynn. Debido a los problemas físicos y a la ocasional esterilidad que resulta delaborto, la Dra. Wynn declaró que un hombre joven tiene derecho a saber que una mujer joven a sido sometida a un aborto porque: "Una mujer soltera que ha sufrido uno o más abortos se ha vuelto menos apta para ser madre y, en consecuencia, para el matrimonio".
Wynn y Wynn, Some Consequences of induced Abortion to Children Born
Subsequently", British Med. Jour., mar. 3, 1973, p. 506.

¿Existen estudios amplios sobre nacimientos prematuros?
En el estado de Nueva York se llevó a cabo, entre 1975 y 1979, un importante estudio prospectivo en el que se compararon mas de 40.000 mujeres, la mitad de las cuales habían tenido un aborto y la otra mitad un nacimiento vivo. V. Logrillo y sus colaboradores analizaron la posterior historia reproductiva de estas mujeres y encontraron una tendencia decididamente mayor a padecer complicaciones en aquellas que habían abortado. (Véase el recuadro a continuación.)
V. Logrillo et. al., "Effect of Induced Abortion on Subsequent
Reproductive Function". New York State Department of Health, 1975-1976.

 


Grupo
Estudio
1 aborto
Grupo
Control
1 nac. vivo

Diferencia

Muertes fetales espontáneas
Todos los embarazos posteriores

8.7%

5.3%

1.65 veces más

Muertes fetales espontáneas
Primer embarazo subsiguiente

8.7%

4.7%

1.85 veces más

Bajo peso al nacer (-2,500 kg)
Blancos
No blancos

7.0%
13.4%

4.7%
8.4%

1.5 veces más
1.6 veces más

Nacimiento prematuro
(-33 semanas)

2.3%

1.3%

1.8 veces más

Complicaciones de parto
13.0%
4.3%
3.0 veces más

Malformaciones congénitas
Las mismas

Recién nacidos muertos
1.36%
0.98%
1.4 veces más

17. Salud Mental
UN INTERROGANTE MUY SERIO ES SI LA SALUD MENTAL, CONSIDERADA
EN TÉRMINOS PSIQUIÁTRICOS PUEDE SER, EN ALGÚN CASO,
JUSTIFICATIVO PARA INDUCIR UN ABORTO.

El término "salud mental", tal como se lo usa habitualmente, concuerda con la definición de "salud" de la Organización de las Naciones Unidas para la cual significa un estado de bienestar social, emocional y económico, tal como lo lo juzga la persona misma. Esta definición es sumamente amplia y no puede ser equiparada con "salud mental" del modo que la entiende la medicina.
Ya en 1971, el Dr. Louis Hellman, secretario Asistente del Departamento de Salud, Educación y Bienestar y decidido partidiario del aborto, había manifestado (en el hospital de Mujeres de Columbia, Washington) que el requisito de la autorización psiquiátrica para realizar un aborto era "una burda farsa".
Washington Post, nov. 25, 1971.
Esta referencia se hizo a pesar de que (o en razón de que) de un total de 14.171 abortos realizados en hospitales entre noviembre de 1967 y septiembre de 1969, el 90% se efectuaron por razones de salud mental.
California Departament of Public Health, Tercer informe anual a la
Legislatura de California, 1970.
En el mismo año (1970), en Nueva York, ciudad en la cual la legislación no requería semejante subterfugio, solo el 2% del total de abortos realizados obedecieron a razones de "salud mental". Todos los estados o naciones que legalizaron el aborto por motivos de "salud", terminaron teniendo el aborto a demanda.

¿Antes solamente se los efectuaba por motivos de salud física?
Así es. Pero antes de la legalización, estos motivos ya habían desaparecido. Ya en 1951, el Dr. R.J. Heffernan, de la Universidad Tufts, había señalado: "Cualquiera que lleva a cabo un aborto terapéutico (debido a una enfermedad física), lo hace porque ignora los métodos modernos para tratar las complicaciones del embarazo, o bien porque no quiere tomarse el tiempo de emplearlos".
Congreso del American College of Surgeons, 1951.

¿No existe alguna razón psiquátrica válida para optar por un aborto?
El Dr. R. Sloan, quien fue partidario del aborto, manifestó:
"No existen indicaciones psiquiátricas inequívocas para realizar un aborto".
R. Sloan, New England Jour. Med., mayo 29, 1969.
Posteriormente, Frank Ayd, editor médico y psiquiatra de renombre en todo el país, señaló:
"Los motivos psiquiátricos reales para justificar un aborto son hoy practicamente inexistentes. Los tratamientos psiquiátricos modernos permiten llevar a término el embarazo en una mujer mentalmente enferma".
F. Ayd, Medical Moral Newsletter.

¿Todo esto quiere decir que la "enfermedad mental" no es más que una excusa para justificar un aborto?
Eso es exactamente lo que queremos significar.

¿Qué puede decirse de una madre con deficiente salud mental?
Si el aborto no le servirá de ayuda, ¿la puede perjudicar? Esto es un secreto que se ha mantenido bien guardado. En una publicación decididamente partidiaria del aborto, se señalaba, sin embargo, que "las mujeres con antecedentes de perturbaciones psiquiátricas tenían tres veces más de presentar trastornos psiquiátricos" después de un aborto que aquellas que no tenían tales antecedentes.
E. Greenglass, "Abortion & Psychiatric Disturbance", Canad.
Physh. Ass. Jour., vol. 21, Nº 27, nov. 1976, pp. 453-459.
El Dr. Charles Ford y sus colaboradores en la UCLA, informaron sobre el mismo resultado:
"Cuanto más serio era el diagnóstico psiquiátrico, menos beneficioso fué el aborto".
C. Ford et. al., "Abortion: Is it a Therapeutic Procedure in Psychiatry?"
JAMA, vol. 218, Nº 8, nov 22, 1971, pp. 1173-1178.
"Cuanto más seriamente enferma se hallaba la paciente psiquiátrica, peor fué el estado psiquiátrico con posterioridad al aborto".
E. Sandberg, "Psychology of Abortion". En Comprehensive Handbook of
Psychiatry, 3a. ed., Kaplan & Friedman Publishers, 1980.
Todos estos trabajos concurren en apoyo de la declaración oficial de la Organización Mundial de la Salud en 1970:
"Los trastornos mentales serios son más frecuentes en mujeres con problemas mentales preexistentes. Por consiguiente, son justamente aquellas mujeres en las cuáles el aborto legal se considera justificado desde el punto de vista psiquiátrico las que tienen un riesgo más alto de padecer alteraciones psiquiátricas después del aborto".

¡Pero la mayoría de las encuestas muestran que se producen pocos problemas emocionales, sólo una sensación de alivio!
Sí, pero lo cierto es que "lo que las mujeres realmente experimentan en los niveles más profundos respecto del aborto es muy diferente de lo que dicen en respuesta a un custionario". En un estudio Canadiense, se tomó un grupo de mujeres, se les efectuó un interrogatorio y posteriormente se sometió a la mitad de ellas, elegidas al azar, a una psicoterapia profunda, aun cuando negaban tener problemas.
"Lo que emergió de la psicoterapia contrastaba abiertamente (con el cuestionario), aunque la entrevistada había considerado racionalmente que el aborto era inevitable, la única alternativa que le quedaba". Se demostró que la decisión consciente y racionalizada de realizar un aborto puede coexistir con un intenso rechazo a aceptarlo en los niveles más profundos. Más allá de las apariencias visibles, el aborto deja a su paso sentimientos más profundos"invariablemente de intenso dolor, que implica un estado de duelo y un sentido de identificación con el feto".
I. Kent et. al., "Emotional Sequelae of Elective Abortion", Brotosh College
Of Med. Jour., vol. 20, Nº 4, abril 1978.
I. Kent, "Abortion Has Profund Impact" Family Practice News, junio 1980, p. 80.

¿El aborto conduce alguna vez al suicidio?
El suicidio es raro en mujeres embarazadas, pero es mucho más común después de un aborto inducido. Por supuesto que, aunque el aborto es el causante, nunca se lo informa dentro de la mortalidad materna por aborto.

¿El suicidio es raro en la embarazada? Pensé que era frecuente en mujeres a las que no se les permitió el aborto.
Esta es una falacia que se repite a menudo. El suicidio en las mujeres embarazadas es extremadamente raro, lo cual fué demostrado concluyentemente en varios estudios bien controlados. El Estado de Ohio sólo tuvo dos muertes maternas por suicidio entre 1955 y 1963.
"Maternal Deaths Involving Suicide, Ohio State Med. Jour., dic. 1966, p. 1294.
Entre 1938 y 1958, el aborto les fue negado a mas de 13, 500 mujeres suecas, solo tres de ellas se suicidaron.
J. Ouoson, "Legal Abortion in Sweden", Jour. Biosocial Sciences, vol. 3, 1971, p. 173.
En Brisbane, Australia, nunca hubo suicidios en mujeres embarazadas.
F. Whitlock y J. Edwards, "Pregnancy and Attempted Suicide" Comp.
Psychiatry, vol. 9, Nº 1, 1968.
En Birmingham, Inglaterra, en siete años se suicidaron 119 mujeres menores de 50 años. Ninguna de ellas estaba embarazada.
M. Sim, "Abortion and the Psychiatris", British Med. Jour., vol. 2, 1963 p. 145.

¿Qué se sabe de los suicidios después de un aborto?
En un informe, dos madres adolescentes, después de un aborto inducido, intentaron suicidarse en la misma fecha en que sus bebés hubieran nacido.
C. Tishler, "Adolescent Suicide Attempt: Anniversary Reaction",
Pediatrics, vol. 68, 1981, pp. 670-671.
El suicidio post aborto se está transformando lentamente en un fenómeno atemorizador. Suicidas Anónimos es una asociación de nivel nacional creada a partir del modelo de Alcohólicos Anónimos, y su función es tratar de ayudar a aquellos que han intentado suicidarse. Esta organización, durante un período de 35 meses en el área de Cincinnati, Ohio, informó haber asistido a 5620 individuos. Estas personas fueron descriptas como "afectadas de depresión profunda, ansiedad, estrés y temores de los cuales no podían sobreponerse, más aquéllas que habían intentado suicidarse a menudo en varias ocasiones sin éxito, junto con aquellas que estaban considerando la posibilidad de dar ese paso fibal desesperado."
De éstas 5.620 personas:
4.000 eran mujeres
1.800 habían sido sometidas a un aborto, de las cuáles
1.400 se hallaban entre los 15 y los 24 años de edad.
M. Uchtman, Director para Ohio de Suicides Anonimus, Informe al
Consejo de la Ciudad de Cincinnati, sept. 1, 1981.

¿Existen psicosis postaborto?
Si. Y comparada con la psicosis postparto, son mucho más serias, más prolongadas y con más tendencia a las recaídas. Corresponden, con más frecuencia, a los casos "duros". Esta fué la experiencia acumulada antes de la legalización del aborto.
M. Cim,"Abortion and the Psychiatrist", British Med. Jour., vol. 2, 1963, pp.
145-148.
Después de legalizado el aborto, al repatirse la investigación sobre el mismo problema en una serie más numerosa de mujeres se obtuvieron los mismos resultados. De 199 psicosis depresivas postparto, "el pronóstico, con dos excepciones, fué bueno". De un total de 34 psicosis postaborto, "el pronóstico fue adverso en 16".
M. Cim, "Instability Associated with Pregnancy", University of
Birmingham Press.
"Las pacientes se desenvolvían decididamente bien antes del aborto, pero posteriormente sufrieron trastornos psicóticos precipitados por los sentimientos de culpa que el aborto había generado".
J. Spaulding y J. Cavernar, "Psychosis Following Therapeutic Abortion",
Amer. Jour. Psychiatryc, vol. 135, Nº 3, marzo 1978, p. 364.

¿Qué es el síndrome postaborto?
Es el nombre que se da en medicina a las perturbaciones emocionales y psíquicas que experimentan una cantidad de mujeres después de un aborto. La existencia de este síndrome fus sospechada durante mucho tiempo, pero la mayoría de los estudios no encontraba datos concluyentes. En la actualidad, la investigación está poniendo de manifiesto que es similar al síndrome de estrés postraumático experimentado por los veteranos de Vietnam.
Los rasgos cardinales de este síndrome son la negación y la supresión. Este mecanismo psicológico de protección habitualmente funciona bien durante varios años, pero más tarde o más temprano (al cabo de 5, 10 o más años) muchas mujeres ya no pueden manejar la situación y se vuelve cada vez más discapacitadas desde el punto de vista emocional.
La negación y la represión son rasgos centrales, como lo es el uso de conductas de evitación. La culpa es casi una constante, a menudo acompañada de vergüenza, pobre autoestima y posteriormente depresión, insomnio, pena y desesperanza, reacciones de aniversario, sueños, pesadillas y tendencia a revivir el hecho son parte del cuadro. La paciente considera la posibilidad del suicidio (véase más arriba) y a menudo aparece disfunción sexual, quizás con incapacidad de mantener una relación estable, facilidad de caer en una dependencia farmacológica, etc.
Puede ser que en un futuro próximo la pérdida resultante del aborto sea considerada, desde el punto de vista sociodinámico, similar a la pérdida de un ser querido. Los datos de investigación disponibles hasta el momento, señalan la necesidad de:
a) Admitir que la paciente fué partícipe de la muerte de su propio hijo.
b) Experimentar pesadumbre por la pérdida.
c) Buscar y aceptar el perdón de Dios y de perdonarse ella misma.
De acuerdo con los datos conocidos, el 80% de las pacientes con síndrome postaborto no pertenecían a ninguna iglesia y la mayoría sabía muy poco del desarrollo fetal para la época en que fueron sometidas al aborto. Un dato significativo es, quizá, que la curación de estos casos fué posible en parte por alguna forma de experiencia espiritual de perdón.

¿Por qué los estudios no mostraron esto con anterioridad?
Quizá era necesario que antes pasara un tiempo suficiente para que estas situaciones emergieran en cantidad suficiente como para atraer la atención de los investigadores. Casi con certeza, la inmensa mayoría de los estudios que sostienen que el aborto da lugar a escasas secuelas psicológicas son inadecuados y han arribado a conclusiones no válidas. En un trabajo fundamental, James Rogers, quien examinó cuidadosamente más de 400 estudios publicados, llamó la atención de "una pobre metodología y diseño de la investigación" y otras deficiencias también importantes. El autor llegó a la conclusión de que "el interrogante de las secuelas psicológicas del aborto no está cerrado".
J. Rogers et. al., "Validity of Existing Controlled Studies Examining thePsychological Sequelae of Abortion", Perspectives on Science and
Christian Faith, vol. 39 Nº 1, marzo 1987, p. 20-29.

 

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